1 de diciembre – Libertad

“Vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.” Gálatas 5:13 (RVR)
La libertad es proclamada hoy como un derecho inalienable. Con la globalización, el poder de las minorías ha crecido exponencialmente y hacen valer sus derechos. Y si bien es cierto que aún hay muchos abusos, cada vez se nota con mayor fuerza el reclamo de libertad de los grupos marginados.
Cada uno se atribuye el derecho a defender su pensamiento o su opinión. Y en el día de la lucha contra el sida, se escuchan muchas voces que defienden el matrimonio entre homosexuales, la libertad de amarse entre personas del mismo sexo y la censura a las posiciones ortodoxas de la iglesia. Sostienen como estandarte su libertad de hacer lo que desean y sienten..
Pero se olvidan que existe una ley superior a la del deseo. Existe la ley de Dios que determina qué es lo correcto y qué es lo incorrecto. Y auque no te guste o esté en contra de tus hábitos, Dios es quien determina el límite entre el bien y el mal. Es una concepción que excede a la homosexualidad. Dios ha determinado que es pecado la mentira, el robo, la envidia, la infidelidad, los celos, la apatía, la pornografía, el rencor, el odio, el insulto, la violencia, la homosexualidad, el maltrato, la violación y el desprecio.
Pero cada uno de nosotros, censuramos el accionar del otro pero nos justificamos en nuestros errores. Solemos correr el límite a nuestro beneficio y conveniencia. Usamos mal la libertad que tenemos. Sin importar las excusas o argumentos que tengamos, romper la ley de Dios es pecado. Es utilizar la libertad que Dios nos dio para un fin que Él prohíbe. Es abusarnos del derecho que Dios nos dio para torcer el derecho.
Cuando lo hacemos convertimos nuestra libertad de acción, elección y decisión en libertinaje, porque hacemos lo que Dios condena. Y hoy que todos los medios alientan el uso responsable de la libertad, a cuidarse en cada relación, a ser adulto, Dios también te alienta a actuar con ética y honestidad, a ser responsable al momento de decidir.
Dios te invita hoy a elegir con libertad a cumplir su ley. No uses mal tu libertad. Eso te esclaviza. Usa bien tu derecho a elegir.
REFLEXIÓN – Usá tu libertad con responsabilidad.

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