10 de Abril – Pone

“Nadie me la quita, sino que yo de mi mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar.” Juan 10:18
Pone
Siempre hubo en la historia de la humanidad hombres y mujeres que dieron la vida por sus causas, porque pensaban que valían la pena. Personas sacrificadas y comprometidas con la verdad que predicaban que estaban dispuestos a sufrir por mantener esa verdad y no venderla.
Soldados, científicos, religiosos, poetas, hubo muchos que ni conocemos, que estuvieron dispuestos a sufrir la tortura y la muerte por no cambiar sus ideales. Y la historia los recuerda con honor. Personas dignas y éticas que sostuvieron su forma de pensar hasta sus últimas consecuencias, a costo del dolor y de sus propias vidas.
Y hay un denominador común en todos ellos. Además de su valentía y decisión, todos ellos murieron. Dejaron su legado y su enseñanza, pero murieron. Su muerte fue valiosa, potenció sus pensamientos, dio mayor fuerza a sus movimientos, pero murieron.
Jesucristo es obviamente el más grande de la historia por muchísimas razones. Una de las cuales es esta increíble diferencia. Hubo muchos que pusieron su vida, para sostener un pensamiento. Pero hubo solo uno en toda la historia de la humanidad que tuvo el poder para volverla a tomar cuando quiso.
Cristo, como muchos otros, eligió morir por su causa, que era salvarte a vos y a mí de la condenación eterna. Pero porque era Dios, y tenía todo el poder, tuvo la capacidad de volver a tomar lo que le correspondía cuando quiso. Nadie podía quitarle a Cristo la vida, porque Él es el autor de la vida.
Y cuando fue el momento, Cristo resucitó para destruir a la muerte. Asusta pensar en todo lo que tuvo que padecer para alcanzar su objetivo. Resulta imposible de comprender lo que tuvo que padecer Jesucristo al estar dispuesto a morir. Él que nunca había nacido, para salvarnos eligió morir en nuestro lugar. Poderosísimo Salvador que demostró todo su poder matando a la muerte con su gloriosa resurrección.
Cristo no cambió. Sigue teniendo el mismo poder de siempre. Tiene el mismo poder que le permitió vencer la muerte. Y hoy lo pone a tu disposición, Él jamás te abandona y tienes a tu lado al Ser más poderoso de la historia. Ya lo demostró en la cruz, disfrutalo.
REFLEXIÓN – Nadie puede oponerse a Jesús.

¡Aviso de Facebook para la UE! ¡Necesitas iniciar sesión para ver y publicar comentarios de FB!

Related Articles