10 de Julio – Modificar


Luego se dijeron unos a otros: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buenas noticias y nosotros callamos. Si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la noticia en la casa del rey.” 2 Reyes 7:9
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Es terrible ver los noticieros, compiten por mostrar la peor noticia. No hay noticias lindas, esas no venden. Sin embargo, el cristiano es llamado para dar una buena noticia. La ciudad de Samaria estaba sitiada, y el sitio fue tan largo que la gente tenía mucha hambre porque ya no quedaban animales ni granos, se habían comido todo. No había comida y la gente se moría de hambre.
Fuera de la ciudad había unos leprosos que también se estaban muriendo de hambre. Ante la imposibilidad de entrar en la ciudad porque eran leprosos, eligen ir al campamento de los sirios (que habían sitiado la ciudad), ya que de todas maneras iban a morir. Quizá en el campamento encontraban algo para comer y podían seguir viviendo.
Pero cuando llegan al campamento, no había nadie; estaban las tiendas, las armas, la comida, el dinero, pero no había ningún soldado. Dios había hecho el milagro de echarlos para salvar a la ciudad. Los leprosos comienzan a comer descontroladamente y a juntar dinero y bienes para sacar la mejor tajada.
Pero uno se detiene y comenta: -En la ciudad se están muriendo de hambre, y acá hay comida para todos. No estamos haciendo bien. Mejor vamos a avisarles. Y fueron, y la ciudad se salvó. Nuestra sociedad también está sitiada en la actualidad pero por el pecado, los problemas, la soledad y la angustia. Afortunadamente los cristianos encontramos un lugar donde hay abundante riqueza y tranquilidad ya que Dios nos dio su Perdón y su abundancia. Sin embargo, muchas veces vivimos como los leprosos. Disfrutando las bendiciones de Dios pero sin compartirlas con otros.
Estamos tan ocupados mirando lo que pasa dentro de la iglesia, que no nos damos cuenta de la necesidad que hay afuera. Es tiempo de levantar la mirada. Es tiempo de recapacitar. Es tiempo de ver la necesidad de otros. Tenemos una noticia maravillosa para contar. Sería muy egoísta guardarla y disfrutarla sin compartirla. Es necesario que los demás sepan de Jesús. De vos depende.
REFLEXIÓN – El silencio no es salud, es nocivo.

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Responses

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  1. Buena reflexión… Estamos en tiempo en que los medios sólo pelean por dar las peores noticias… Pero nosotros tenemos las mejores porque Jesús está en nosotros y somos libres por su gran misericordia… Saludos desde Cartagena Colombia… Bendiciones