11 de Noviembre – Ladrón

“El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.”  2 Juan 10:10

Ladrón
Nos acostumbramos a vivir en medio de ladrones. Nos roban los políticos. Nos roban en la calle. Y tenemos que agradecer que nos dejen con vida. Ya que ahora, es normal que además de robarte, te golpeen, te violen o te maten.
En la época de mis abuelos, contaban que los ladrones tenían códigos. Eran caballeros y solo te robaban lo que necesitaban. En realidad eran algo menos violentos que los actuales. Hoy no tienen respeto ni cuidado. Entran en tu casa, destrozan todo y si no les das lo que quieren te golpean y te matan.
A los que sufrieron un robo, saben de esto. El resto espera que les toque en algún momento. Ya nadie está a salvo, todos podemos ser victima de un abuso. Acostumbrarnos nos minimiza los sentimientos. Solo quien fue robado recientemente padece la impotencia y el dolor por la perdida y la invasión. El resto solo habla de estadísticas, de tendencias y de probabilidades.
Lo peor del tema es que hay un ladrón que es más peligroso y traicionero que todos los que vos conozcas. El diablo es el ladrón por excelencia, es el padre de todos los ladrones, es el mentiroso y timador más grande de todos los tiempos. Y al igual que sus seguidores, Satanás solo quiere robar, matar y destruir. Su objetivo es solamente nuestro perjuicio. No tiene respeto, no tiene piedad, no tiene cuidado. Solo busca dañarnos.
Sin embargo, sus ofertas siempre lucen tentadoras. Parece que nos ofrece todo lo que deseamos y no podemos alcanzar. Su astucia es tal que pretende hacernos creer que él puede ofrecer todo lo que necesitamos.
Pero su oferta es solo para dañaros. Promete mucho pero da poco. Y lo poco que nos da, es para nuestro mal. Te ofrece diversión, placer, excesos, alegría, dinero, bienestar, satisfacción, progreso, si te animás a dejar a Dios, para utilizar otros métodos. Tal vez puedas tener algo de eso. Pero siempre, el ladrón termina sacándote todo y dejándote vacío.
Para los abusos del ladrón del alma, hay que estar atentos. No dejes que nada ni nadie te quite la comunión con Dios. Jesús es el único que puede darte una vida verdaderamente abundante.
REFLEXIÓN – Satanás ofrece mucho, da poco y saca todo.

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