18 de julio – Motivos

“Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros, estaremos alegres.” Salmos 126:3 (RVR)
Hoy en día, cada vez hay más personas tristes. Parece que es un mal que se expande como el agua, que no puede detenerse. Se asemeja a una inundación, no se puede contener el agua. Sólo es cuestión de hablar con cualquier individuo para escuchar todo tipo de quejas. Sobre la falta de trabajo, la falta de respeto, la falta de salud, la falta de seguridad, la falta de amor, la falta de parejas estables, la falta de educación, la falta de que nada falte.
Y parece ser contagioso este virus del enojo y la tristeza. Es cierto que hay motivos para estar mal. Hay muchos que están sufriendo grandes problemas y aparentemente tienen derecho a estar irritados.
Sin embargo, el salmista nos recuerda lo que Dios hizo, lo que hace y lo que hará. Indudablemente, Dios hizo grandes cosas en tu vida. Cosas maravillosas que sólo pueden venir del amor incomparable de Dios. Sólo que a veces estamos tan preocupados por lo que no tenemos que vemos nublada la realidad de lo que Dios hace por nosotros, como cuando hay niebla y no podemos por dónde vamos. Toda buena dádiva viene de Dios.
Tenemos motivos sobrados para estar alegres, a pesar de la situación que estemos viviendo. No con la alegría pasajera que la sociedad de hoy nos ofrece, que dura tanto como una fiesta nocturna, sino con la alegría y la paz que Dios brinda, que no depende de lo que tengamos, sino de Él.
Siempre vamos a pasar momentos difíciles. Cuando todo esté gris y sin salida, recordá las grandes obras que Dios hizo contigo.
Podés escribir, ver, tenés un libro, un correo electrónico, podés comer y elegir tu comida, sonreír, contás con un cepillo de dientes, una radio o una televisión, te podés divertir, podés comunicarte, tenés un familiar que te llama, alguien que te festeja el cumpleaños, hay alguien que te quiere, y, sobre todo, tenemos a Jesucristo, el perfecto Salvador.
Frente a la tristeza de la queja que el mundo te propone, recordá lo bueno que Dios es con vos y las muchas cosas que te dio en la vida. No cuentes las que te faltan, mejor repasá bien las que estás disfrutando. Te dará motivos para sonreír.
REFLEXIÓN — Pensar en cosas alegres, te hace vivir feliz. Pensá en Dios, El ya pensó en vos.

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