19 de Mayo – Espacio

“En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreara.” Salmo 23:3
Espacio
El 16 de mayo del año 2006 hubo en Buenos Aires un paro total de las líneas de subterráneo (lo recuerdo como si fuera hoy). Los colectivos venían llenos, no había taxis, los trenes funcionaban con retrasos. Se viajo muy mal. Siempre se viaja incomodo en las horas pico. Pero por la protesta sindical de unos pocos, más de 1 millones de personas padecimos lo imposible para llegar a sus trabajos.
Los colectivos venían abarrotados de gente que viajaba como sardinas en lata. Y el viaje que por lo general dura 30 minutos y es bastante incomodo, se transformó en una pesadilla de dos horas de molestias y malestares.
Viajando aprisionado por la marea humana me acordé de este salmo. Me imaginé lo que sería estar en un campo verde y tranquilo, cerca de un río fresco, sin que nadie te pise o te golpee. Y parecía un paraíso bien distinto a mi realidad de colectivo lleno sin poder respirar.
Dios te da espacio, te da libertad, te da paz. Aun en medio de un caos en el transito, rodeado de personas que te apretan y no te dejan mover, Dios te da espacio. Libera tu mente oprimida y te tranquiliza.
Es la virtud del Gran Pastor, que en medio de los problemas cotidianos y de los disturbios urbanos, puede darte la tranquilidad de un prado verde y pacifico, descanso para la mente y paz para el corazón atribulado.
Si hoy tienes uno de esos días complicados, y te sentís asfixiado por la presión de los problemas, la tensión del trabajo, las obligaciones de tu casa, los pedidos sin respuesta, Dios vuelve a decirte que te invita a su paraíso.
Él quiere relajar tu mente del estrés cotidiano y darte la frescura y tranquilidad de su paz. Tal vez no te de un fin de semana en Hawai, pero puede darte descanso. Puede darte paz para tu tensión y tu angustia, para tus días complicados y apretados, para tus problemas sin solución, para tu tristeza cotidiana, para tu soledad sin remedio.
Vivimos comprimidos por nuestros problemas. Es tiempo de tomarnos un descanso. Jesucristo nos invita a visitar su Spa. Ahí hay lugar de sobra y vos tienes tu reservación. No te pierdas tu oportunidad de disfrutarlo.
REFLEXIÓN – Cristo te ofrece descanso, y tiene espacio para vos.

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