21 de Julio – Regreso


Vengo pronto, retén lo que tienes para que ninguno tome tu corona.” Apocalipsis 3:11 (NVI)
Regreso
¿Qué harías si supieras que mañana se acaba el mundo? ¿O que en una semana la tierra va a chocar contra un planeta que se desvió de su órbita? Juan nos dejó esta advertencia que le dio a una iglesia del Asia Menor que estaba sufriendo mucha persecución. Era un momento difícil para la iglesia, los perseguían, los maltrataban, los golpeaban y robaban. Ser cristiano era un riesgo y un problema. En medio de tantas dificultades, el mensaje de Dios es alentador y les recuerda tres cosas, que también te recuerda hoy:
– Jesucristo viene pronto. Aunque no quieras verlo o trates de negarlo, es una realidad sólida. La promesa de Dios va a cumplirse pronto. Jesucristo vuelve, y el tiempo se acaba. Pero esto trae esperanza.
En lugar de provocar preocupación y desesperación, para el cristiano el regreso de Jesús es la puerta a la gloria. Te alienta a continuar y a no aflojar. Con su venida, Cristo prometió que iba a traer paz y recompensa. Pensando en esa esperanza y privilegio, Dios nos llama a continuar. No es tiempo de bajar los brazos, es hora de seguir la lucha. Hoy más que nunca, es tiempo de ponerse de pie y ser luz. Aun cuando todo esté en contra, y estés cansado, con problemas y solo, Dios te pide que seas luz en un mundo en tinieblas. Es tiempo de retener lo ganado y luchar por más. No mires para el costado. Dios te llama a vos. No es un problema grupal. Es un llamado individual. Es tu responsabilidad exclusiva responderle a Dios. Dios te está llamando, con nombre y apellido.
– Hay una recompensa. Ningún trabajo o servicio a Dios queda en el olvido. Dios es un juez justo, y sabe dar la justa recompensa por la tarea realizada. Aunque nadie vea lo que hiciste, aunque nadie valore tu esfuerzo, aunque trabajes solo y nadie se entere, Dios lo sabe. Y va a darte el premio merecido. El tribunal de Cristo va a ser un juicio para recompensar todo lo bueno que hiciste. Cristo es un juez muy justo. Él va a premiarte por todo lo bueno que hiciste y que intentaste.
– El final está cerca. Es hora de intensificar el esfuerzo. Dios merece un pueblo victorioso. Dios merece que seas luz. No queda tiempo para perder, la urgencia te golpea la puerta del alma, Dios te está llamando.
REFLEXIÓN – Queda poco tiempo, apurate.

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