22 de Octubre – Tener


Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas.” Santiago 1:2 (RVR)
Tener
Miguel Ángel fue un excelente escultor, pintor y artista. Un hombre difícil de imitar en su arte. Nos dejó obras impresionantes como la pintura de la capilla Sixtina o la estatua de David. Una de sus más grandiosas estatuas es la de Moisés, que como todas las estatuas de la época salió de un pedazo de mármol.
La excelencia de los rasgos y la delicadeza de la figura asombran a quienes la observan. Cuando le preguntaron a Miguel Ángel cómo hizo para hacer semejante obra, el genial escultor simplemente dijo: – Al bloque de mármol le saqué lo que sobraba.
Él había visto dentro de la roca maciza la genial estatua. Donde nadie veía más que mármol Miguel Ángel vio algo fuera de serie. Es parecido a la prueba que Dios nos manda a nuestra vida, lo que Dios utiliza para sacar lo que sobra. Tan simple y tan complejo. Nadie aprende en la tranquilidad de la bonanza o del placer. Lamentablemente, el ser humano solo aprende en la escuela del sufrimiento. Por eso, aunque a Dios le duela y sufra por ello, a veces nos pone en la  prensa del problema para hacernos mejor. Esto es lo que expresa Santiago cuando nos dice que tengamos gozo si estamos en una situación así. Parece un contrasentido. No se puede estar gozoso cuando sufrimos. El concepto griego, que es un idioma mucho más rico que el castellano, de tener implica evaluar o considerar el interés en un balance. Es un acto de la razón, no del sentimiento.
Cuando escuché este concepto me encantó, porque se aplica a mi profesión cotidiana. Me gustó pensar que Dios ya pensaba contablemente al principio de la iglesia. Santiago nos alienta a evaluar el impacto financiero del sufrimiento para analizar la ganancia que nos dejará esa inversión. Siempre hay un riesgo, siempre hay un período de tiempo, siempre hay una inversión inicial. Al evaluar el negocio en el tiempo, se puede determinar si fue provechoso o no.
Santiago nos propone hacer este análisis con gozo. Sabiendo que el beneficio de la mala situación actual será muy superior en el futuro. Aceptá de Dios la inversión, una buena inversión para tu vida. Aunque hoy sea doloroso, el beneficio es ampliamente superior. Dios lo garantiza.
REFLEXIÓN – Dejalo que saque lo que sobra.

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