23 de Marzo – Valor


“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que ninguno tenga más alto concepto de sí que el que deba tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios ha puesto en cada uno.” Romanos 12:3 (NVI)
Valor
Hay algunas personas que tienen una muy baja valoración de sí mismas, no se consideran capaces, están permanentemente viendo sus defectos, sus cosas malas y no pueden valorar sus virtudes.
Por lo general esto es el fruto de la comparación. Pensamos que no somos tan lindos, ni tan simpáticos, ni con tanta plata, ni tan sabios como quisiéramos ser. Y entonces comenzamos a cuestionar lo que somos, la cara que tenemos, la estatura, la inteligencia y estamos disconformes con nosotros mismos. Todo sería más fácil si fuéramos diferentes, si tuviéramos esto o aquello,  si tuviéramos algo más.
Al leer el Salmo 139  me doy cuenta que soy exactamente como Dios quiere que sea, que mi cara, mi carácter, mi estatura, mi pelo, mis ojos, mi inteligencia, mi capacidad, todo lo que soy es como Dios quiso que fuera. Y aunque haya otros que recibieron mejores dotes que yo, debo entender que no siempre lo que yo deseo es lo mejor para mí. Lo que soy es obra de Dios, Él tomó  especial cuidado en crearme y se fijó en cada detalle.
Y aprendí a valorar la dedicación que Dios puso en mí, aunque no me agrade lo que veo. Porque entendí que Dios es totalmente sabio y totalmente amor, y no hay ningún despropósito en lo que hace. Puede ser que sea más gordo o más bajo de lo que yo deseo pero hay un motivo para ello.
Como cristianos deberíamos empezar a querernos más, a valorarnos más, a saber lo valiosos e importantes que somos. Tanto que Dios se tomó un tiempo para pensar en hacernos de esta manera. La próxima vez que te quejes de algún defecto que tengas, recordá que estás objetando la obra de Dios. Estás poniendo en tela de juicio lo que Dios hizo, y en lugar de enojarte o desvalorizarte, dale gracias a Dios que te hizo diferente y estás dentro de Su Plan.
REFLEXIÓN – No es feliz el que tiene todo lo que quiere, sino el que quiere todo lo que tiene.

Related Articles

Responses

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *