29 de Noviembre – Temer


Venid, hijos oídme, el temor de Jehová os enseñaré. ¿Quién es el hombre que desea vida, que desea muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua de hablar engaño. Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela.” Salmos 34:11-14 (RVR)
Temer
El temor de Dios es un concepto mal utilizado. La idea judía de Dios era un ser que castigaba al hombre por ser pecador, y la idea griega de Dios, era un ser caprichoso e indiferente al dolor humano. Pero la Biblia nos muestra al Dios real. Un ser totalmente santo y perfecto, justo y equitativo, pero que también es amor. Por eso el temor a Dios no es un tema de miedo, sino de respeto. Es el respeto que se merece alguien de Mayo – r importancia que uno.
Es el respeto que tenemos por el presidente de la compañía, cuando nos llama a su oficina, o el respeto que tenemos por el intendente de la ciudad, o el juez cuando nos da una audiencia, o el respecto que tenemos hacia el director que nos llama a la dirección. Dios está por sobre todo y sobre todos. Por eso el salmista nos deja tres pasos para vivir cada día en el temor de Dios, para que actuemos como corresponde.
Primero, nos recuerda que no debemos mentir. El que respeta a Dios sabe que Dios detesta la mentira. Todo tipo de mentira, hasta la mal llamada “mentirita piadosa” para zafar de un examen en el colegio o frente al jefe por llegar tarde.
Segundo, nos recuerda que debemos apartarnos del mal. Esto abarca también las malas compañías, las malas conversaciones, las malas lecturas, los lugares que no son tan recomendables. Y agrega que debemos buscar el bien. Dios siempre cuando nos da un consejo, nos invita a dejar algunas cosas pero nos ofrece otra alternativa. Dejá las malas compañías y buscá amigos y compañeros cristianos.
Finalmente, nos aconseja a seguir la paz. No solamente la paz con los demás, sino la paz con uno mismo. La tranquilidad de la conciencia al saber que estamos obrando bien. Uno sabe siempre cuándo se equivoca y cuándo elige correctamente.
Hoy empezamos un nuevo día, con dificultades, conflictos y problemas. Que en cada decisión, puedas recordar este concepto grande del temor a Dios, y actuar en consecuencia.
REFLEXIÓN – Quien no teme a Dios, tiene mucho que temer.

Related Articles

Responses

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *