29 de Octubre – Prosperado


Entonces serás prosperado, si cuidas de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas ni desmayes.” 1 Crónicas 22:13 (RVR)
Prosperado
Se le preguntó a un grupo de personas qué significa la prosperidad para ellos. Algunos  dijeron que es tener dinero y salud. Otros, que es progresar en los proyectos que emprenda. La gran mayoría de los encuestados relacionó la prosperidad a todo lo material.
Ese mismo concepto se vuelca en la Iglesia, y apelamos a la ofrenda de los hermanos recordándoles que el que siembra escasamente, escasamente segará. Limitamos la bendición de Dios solo a lo material.
El sabio consejo del rey David a su hijo Salomón fue que si obedecía al Señor y ponía por obra sus mandamientos, sería prosperado en todo lo que emprendiera. No le garantizó una mejor posición económica, de salud o social, pero sí le aseguró que Dios iba a estar con él. La mayor prosperidad es tener a Dios cerca, su sola compañía es garantía de felicidad.
Cuando la Biblia habla de prosperidad, habla de plenitud, de satisfacción, de llenura. Es la misma idea de Jesús cuando nos ofreció una vida abundante. No es una vida que pueda medirse por sus logros económicos exclusivamente, sino una vida feliz y completa. El principio es evidente, todo creyente en el Señor que obedece su Palabra, es prosperado en todo lo que realice. Aquel que obedece a Dios y sigue Sus Principios va a vivir una vida feliz. Solo aquel que es obediente a Dios vive bien.
Quizá no vivas bien según los conceptos de este mundo, quizá vivas de una manera diferente al resto de sus conciudadanos, quizá seas catalogado de tonto por ser honesto en una sociedad coimera, por decir la verdad en una sociedad mentirosa, por ser fiel en una sociedad infiel, por ser leal en una sociedad desleal, por tener moral en una sociedad sin moral.
Justamente por todo eso es que aquel que obedece a Dios es bendecido, prosperado y vive feliz. Él se agrada de sus hijos fieles, es feliz cuando ve que sus hijos obedecen aunque sea muy difícil. Dios quiere prosperarnos en todo lo que realicemos pero debemos hacer las tareas bajo la motivación del amor.
REFLEXIÓN – Prospera toda persona que obedece la Biblia y la vive.

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