3 de Febrero – Carnal

“…pues aun son inmaduros. Mientras haya entre ustedes celos y contiendas, ¿no serán inmaduros? ¿Acaso no se están comportando según criterios meramente humanos?” 1 Corintios 3:3
Carnal
Todo en la vida es un asunto de criterios. Una salida con amigos y amigas puede ser una salida insignificante si sos el protagonista, o el motivo de una pelea por celos si salio tu novia. Todo depende del criterio con que midas la situación. Y estamos acostumbrados a varias el criterio según la necesidad o la ocasión. Cambiamos las reglas de juego según nuestra conveniencia y no nos preocupa.
Pero Dios no se maneja con nuestros parámetros cambiantes, Él tiene una norma eterna y permanente. Dios no cambia sus criterios sino que los mantiene a pesar nuestro. Y para Dios un cristiano carnal, sigue siendo un cristiano inmaduro.
En toda la carta a los corintios, Pablo se encarga de dar detalles de lo que es un cristiano carnal, una persona dominada por su vieja naturaleza humana. A pesar de ser un hijo o una hija de Dios, es alguien que no tiene control sobre sus deseos. Y actúa con celos y con envidia, haciendo problemas y peleas, hasta llega a causar divisiones en la iglesia.
Es alguien que no acepta la autoridad de los pastores en la iglesia, y que desea hacer siempre su capricho. No reconoce sus limitaciones y se cree con derecho a imponer sus ideas. Es alguien que no tiene control de sus deseos y vive la vida siguiendo sus sentimientos e impulsos.
Solo es feliz haciendo lo que quiere. Es alguien que tiene ídolos, pero no necesariamente de yeso o mármol, sino personas o cosas que sacan a Dios del primer lugar de su vida. Y les dan más importancia a sus amigos, a sus salidas, a sus deseos, a su ocio, a su diversión, que a Dios.
Son aquellos que usan sus dones en provecho propio para lograr fama y reconocimiento. Quizás estés pensando en algún conocido tuyo. Pero sería mejor mirar para adentro y revisar si no hay en tu vida alguna de estas actitudes carnales. Alcanza con tener una, para pasar de categoría. No te engañes, Dios no cambia sus criterios. Y quizás lo que estas haciendo, es propio de un simple cristiano carnal.
Mejor cambia. Viví según el criterio de Dios. Viví como un ser espiritual.
REFLEXIÓN – Ser carnal es no tener criterio

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