30 de Enero – Sol

“Dios las puso en la bóveda del cielo para alumbrar sobre la tierra, para dominar en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que esto era bueno.” Génesis 1:17-18
Sol
Se habla mucho con respecto al calentamiento global y demás desastres ambientales que están sucediendo. Los grandes científicos están muy preocupados, porque la tierra está al borde del colapso. Demasiada contaminación y destrozos ambientales están provocando el inicio de una catástrofe ecológica. Calentamiento global, tala de selvas, contaminación de ríos y mares, derretimiento de hielos antárticos y árticos, falta de agua potable, sequías, tsunamis, heladas, inundaciones. El hombre ya no sabe como hacer para parar tanto desequilibrio.
Después de hacer tantas veces las cosas mal y de tocar tanto la naturaleza, hoy el hombre se da cuenta que se equivocó y que destruyó un ecosistema que era perfecto y ahora tiene un daño permanente y letal. Porque en el comienzo, Dios vio que lo que había hecho era bueno.
La versión original de Dios era una naturaleza perfecta, donde cada cosa estaba en su lugar y cumplía su función. De esa manera, todo funcionaba perfectamente. Tanto que Dios dijo de su creación que era buena. Él que era, es y será siempre perfecto, dijo que la Tierra era un lugar bueno. Pero el hombre metió la mano, y ahora sufrimos las consecuencias.
Pero no aprendimos. Seguimos cometiendo siempre el mismo error. Seguimos metiendo mano en los planes perfectos de Dios creyendo que podemos ser más inteligentes que Él. Hacemos lo que tenemos ganas sin importarnos lo que Dios opina del tema, y sufrimos las consecuencias.
Cada vez que elegimos hacer algo en contra de los planes de Dios, cometemos el mismo error que derramar petróleo en el mar. El problema es que no nos hacemos cargo del daño que nos provocamos cada vez que pecamos y nos alejamos del plan de Dios. Minimizamos los efectos nocivos de nuestras malas decisiones y creemos que no tienen consecuencias.
Pero son como el calentamiento global. Tiene consecuencias. Dios hizo todo bueno y su plan para tu vida es bueno. NO es un capricho con reglas para hacerte la vida imposible. Cada mandamiento de Dios está pensado por Él para hacer de tu vida, la mejor de todas.
No contaminés la mejor creación de Dios: tu vida.
REFLEXIÓN – Dios te hizo bien, muy bien. No te dañes.

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