31 de Mayo – Tiempo

“En tu mano están mis tiempos, líbrame de mis enemigos y de los que me persiguen.” Salmo 31:15
Tiempo
Cuando más apurados estamos, más inconvenientes aparecen. Vas a salir para el casamiento y se te mancha el vestido. Tenías que llegar a una hora a la oficina, y cancelan el tren. Ibas a presentar un trabajo en el que habías trabajado toda la noche, y se te borra el archivo. Y uno quisiera poder volver el tiempo atrás, para arreglar lo que se rompió.
A veces es a la inversa, y estamos atravesando un problema que nos angustia y nos saca el sueño, y desearíamos que el tiempo pase más rápido, para evitar el sufrimiento y el dolor que estamos viviendo.
Y frente a esto, suplicamos a Dios por ayuda. Porque en nuestra mente, sabemos que Dios es poderoso para solucionar problemas. El es Eterno y Magnifico, nada es difícil para El. Y rogamos con fe, pidiendo que Dios nos ayude en ese problema puntual.
Pero a veces, la respuesta no llega. El problema se agrava, la situación se pone más tensa y aunque oramos con más insistencia, solo hay silencio en el cielo. Es terrible es cuando pasa el tiempo y continuamos sin respuesta. David conocía esa sensación de pedir y no recibir. No era falta de fe, no era debilidad de Dios. Solo era silencio.
Es ahí, en el tiempo de espera, en el cual debemos aprender si tenemos la suficiente Fe para recibir lo que esperamos. No es un tiempo fácil. Surgen muchas dudas. Pero Dios no se olvida. El vendrá a ti en su tiempo, brindándote toda su paz y su amor, dándote lo que tanto esperabas. Solo hay que esperar que las cosas sucedan a su tiempo.
Que maravilloso es tenerte Jesús. El nos sostiene y nos da confianza. Conoce del dolor y de la espera, sabe de los silencios de Dios y de sus tiempos. Por eso nos entiende y consuela. No estamos solos en el tiempo de espera. Nuestro amante Salvador esta siempre a nuestro lado.
Si hoy estás atravesando un momento complicado, si hace años que estás sufriendo por algo que te duele y te cansaste de orar por eso, si te vino un problema repentino que no esperabas, si no recibís respuesta de Dios, no dudes. Acordate que toda tu vida, esta en las manos de Dios.
REFLEXIÓN – Vivís en el tiempo de Dios.

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