4 de Febrero – Categoría

“Pero vayan y aprendan lo que significa: “Lo que pido de ustedes es misericordia y no sacrificios.” Porque no he venido a llamar a justos sino a pecadores.” Mateo 9:13
Categoría
Los fariseos era una secta religiosa de ultraderecha dentro de la religión judía. Como en toda religión, había practicantes, simpatizantes y fanáticos. Este grupo de fariseos estaba en la tercera categoría. Y su única misión en la vida, era demostrar que se podía cumplir con la totalidad de la Ley, que Dios había dado a través de Moisés. De esa Ley, los escribas, habían escrito una ley de procedimientos interminable que hacían casi imposible cumplir con todas las reglamentaciones.
Esto provocó que este grupo de religiosos formara una casta de poder, que los hacía pensar que eran mejor que los demás. Todos ellos tenían un muy buen pasar, porque para dedicarse a cumplir con todas estas reglamentaciones, tenían que dejar de realizar todas las tareas que los seres humanos generalmente hacemos, como viajar, trabajar, ir de compras, etc. Estos fariseos solo se dedicaban a cumplir reglas.
Y se creían con el derecho divino de juzgar las actitudes y actos de los demás. En este contexto, y ante una critica directa de estos religiosos, Jesucristo menciona esta frase. El Gran Maestro, siempre tenía la palabra justa y clara para decirle a cada uno lo que realmente necesitaba escuchar.
Por eso les recuerda a estos supuestos religiosos que pensaban que cumplían con todas las demandas de Dios, y que creían que estaban satisfaciendo lo que Dios esperaba de ellos, que para el Gran Juez del Cielo, solo hay dos categorías de individuos. Están los justos y los pecadores. Pero el parámetro para categorizarlos estaba muy lejos de las pautas que usaban los fariseos.
Un hombre o mujer justo para Jesucristo, es aquel que fue justificado o perdonado por la obra de la cruz del Calvario. Y en consecuencia puede comprender que Dios espera que en lugar de cumplir con sacrificios religiosos que intentan conformar de manera imperfecta al Dueño de la perfección, Dios desea que sus hijos actúen con misericordia, tal como Dios actúa. Vos ¿en qué categoría estás?
Hoy cometemos el mismo error que aquellos fanáticos fariseos. Queremos compensar nuestra falta de actitud divina, con el cumplimiento de normas religiosas. Pero Dios no desea eso. Jesucristo nos sigue pidiendo que aprendamos el significado de amar.
REFLEXIÓN – Aprender para vivir.

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