6 de Julio – Atajos


… ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto te recompensará en público.” Mateo 6:6
Atajos
Hay un famoso tango que dice “el que no llora, no mama”, haciendo alusión a que si el bebé llora, su madre le da de comer.
Esta misma filosofía está muy fuertemente prendida en las mentes de todos, desde que somos niños. Aprendimos que si nos quejamos, recibimos. Hoy vemos en todos los países, grupos que reclaman por sus derechos. No importa el país que sea, desarrollado, en vías de desarrollo o subdesarrollado, siempre podemos ver que hay grupos pidiendo.
El cristiano también tiene esta inclinación a pedir. Y Dios, que sabe de nuestras necesidades, ideó una metodología para poder obtener lo que necesitamos. Él nos dejó una única manera de solucionar todos los problemas que se te presenten. Una única metodología. No es llorar por lo que nos falta, es la oración. Un método tan antiguo como la humanidad misma, pero nada es más efectivo. Sin embargo, a pesar de su probada eficacia, no sabemos aprovecharla.
Como seres humanos, somos muy orgullosos para contarle a Dios qué cosas deseamos y necesitamos. Buscamos por nuestros medios la manera de alcanzar lo que deseamos. Movemos cielo y tierra. A veces con éxito y otras veces no. Pero buscamos por nuestros caminos, haciendo lo que pensamos que es mejor.
Generalmente, cuando todas las posibilidades están agotadas, no hay más salida y todo ha fracasado, nos acordamos de Dios y le pedimos ayuda y solución. Y hasta nos enojamos si no soluciona el problema que nosotros mismos provocamos con nuestras malas decisiones.
No es así la manera de hacer las cosas. Deberíamos ser sabios y encomendar las cosas en las manos de Dios antes de tomar las decisiones, y buscar Su Voluntad, antes de hacer cada cosa. La oración requiere tiempo y dedicación, requiere estar en silencio y a solas, para que luego el resultado sea visible para todos. Orar implica dedicar tiempo, estar tranquilo y a solas con Dios. Buscar el momento de quietud, apagar la TV, la tablet, el celular, la play station o la radio. Separar un tiempo exclusivo para hablar con Dios y dedicar esfuerzo.
Para lograr el éxito deseado, lo mejor es dejar cada cosa en las manos de nuestro Buen Dios.
REFLEXIÓN – Orar antes simplifica las cosas.

Related Articles

Responses

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *