7 de Enero -Apariencia

“Rásguense el corazón y no las vestiduras. Vuélvanse al Señor su Dios, porque él es bondadoso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor, cambia de parecer y no castiga.” Joel 2:13
Apariencia
Hay un aviso muy famoso de gaseosa en Argentina que remata cada secuencia con esta frase: “La imagen no es nada, la sed es todo”. Hace referencia a que siempre te venden una gaseosa o una zapatilla o cualquier elemento mostrándote una imagen de muchacho ganador y exitoso. Si lográs obtener ese producto, vas a tener el mismo éxito.
Se usa mucho con las propagandas de cigarrillos o alcohol, muestran mucha gente joven y linda, bien vestidos, en fiestas despampanantes o con autos últimos modelos. Y el mensaje es: consumí este producto y vas a tener todo esto.
Esta propaganda de gaseosa, rompe con este concepto y muestra las cosas con más realidad. Podés sacarte la sed, pero sin ser importante, famoso, exitoso o bello. Porque la belleza o el dinero no te pueden sacar la sed. La persona más bella y rica del mundo, igual se muere de sed en medio del desierto.
El profeta Joel sabía muy bien de este concepto, por eso les pide a sus conciudadanos que dejen de aparentar. El judío tenía muchas tradiciones de imágenes. Tantas que algunos pensaban que por cumplir con esas tradiciones alcanzaba para satisfacer a Dios. Que con solo tener la apariencia de religiosidad, alcazaba para ser santo.
Pero estaban confundidos. Por eso les pide que en lugar de rasgarse el vestido, que era una señal de duelo y dolor, que todos podían ver, se rasgaran el corazón, con verdadero y sentido pesar por el pecado que estaban cometiendo. Esto es algo que solo Dios puede ver.
El pedido hoy sigue siendo el mismo. Dios no quiere cristianos caretas, que guardan las apariencias y disimulan. Dios sigue prefiriendo hijos que tienen un corazón sensible. Que saben que Dios es bueno y compasivo, que perdona, que es lento para enojarse, y que está lleno de amor. Y que por todas estas cualidades, tienen respeto de su Persona.
¿Vos en qué categoría estás? Es cierto que aparentar es más cómodo, que te demanda menos compromiso y te hace la vida más sencilla. Pero no es lo que Dios espera de vos. Es tiempo de dejar las apariencias y ser de verdad.
REFLEXIÓN – Volvete a Dios, no finjas.

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