7 de Junio – Precio


El rey David dijo a Arauna: No, la compraré por su precio, porque no ofreceré a Jehová mi Dios, holocausto que no me cueste nada. Y compró David la era y los bueyes por cincuenta ciclos de plata.” 2 Samuel 24:24  (NVI)
Precio
¿Cuánto nos cuesta ser cristianos? Algunos estamos acostumbrados a vivir una vida que no requiere esfuerzo, ir a la iglesia y cantar es fácil, y a veces vivimos en la mediocridad tibia del conformismo y nos olvidamos de Jesucristo.
Tal vez estos ejemplos te ayuden a comparar lo que cuestan las cosas.
¿No te parece extraño que un billete de $20 parece grande cuando lo llevás a la Iglesia, pero tan pequeño cuando lo llevás a un shopping?
¿No te parece extraño cuán larga parece ser una hora cuando oímos de Dios, pero cuán corta cuando un equipo juega fútbol por solo 90 minutos?
¿No te parece extraño que no puedas pensar en algo que decir cuando orás, pero no tengas ninguna dificultad en pensar cosas para conversar con un amigo?
¿No te parece extraño que nos emocionemos cuando hay tiempo suplementario en un partido de fútbol, pero nos quejamos cuando el sermón es un poquito más largo que lo habitual?
¿No te parece extraño lo difícil que nos resulta leer un capítulo de la Biblia, pero con qué facilidad leemos 100 páginas de cualquier revista popular?
¿No te parece extraño que las personas deseen los primeros asientos en cualquier juego o concierto, pero se esfuerzan en buscar los asientos de atrás en las Iglesias?
¿No te parece extraño que necesitemos 2 ó 3 semanas de aviso para incluir un evento de la Iglesia en nuestra agenda, pero podemos ajustarla para otros eventos de último momento?
¿No te parece extraño lo difícil que es aprender una verdad simple del Evangelio para compartirla con otros, pero qué fácil es entender y repetir un chisme?
¿No te parece extraño que creamos rápida y fácilmente lo que dicen los periódicos, pero cuestionamos lo que dice la Biblia?
¿No te parece extraño que podamos enviar miles de chistes por correo electrónico, pero cuando se trata de enviar mensajes acerca de Dios lo pensemos dos veces antes de compartirlos con otros?  Es extraño, ¿no te parece?…
REFLEXIÓN – Para ser un cristiano verdadero hay que saber pagar el precio.

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