7 de septiembre – Recordatorio

 
“Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.” Juan 14:26 (NVI)
Cuesta imaginar lo que deben haber sentido los discípulos cuando escucharon la noticia: Jesucristo los iba a dejar. Después de tres años de estar juntos, la comunidad iba a cambiar. Les habrá resultado imposible de soportar. ¡Cómo se puede llenar el hueco que deja la ausencia del Hijo de Dios! Impensable.
Eran demasiado dependientes del Maestro. Todavía no se sentían preparados para avanzar solos. Necesitaban de su guía y de su cuidado para no cometer errores. Todavía eran inmaduros. Se habían embarcado en un proyecto fantástico, pero ahora, el generador y sustentador del plan se iba. El desastre parecía la única expectativa futura.
Sin Jesucristo no habría comunidad. Cada uno volvería a lo de antes y habrían perdido esos tres años. Fue entonces cuando Cristo, que está permanentemente en todos los detalles, les avisó: Les conviene que me vaya. Así puede venir El Consolador, el Espíritu Santo. Él les va a recordar todo lo Yo les enseñé. Así Jesucristo cambió una situación angustiante y tensa en una situación de beneficio para sus discípulos.
Les convenía que viniera el Espíritu Santo. Nos convenía a todos. Cristo en su cuerpo humano sólo podía estar en un lugar a la vez. El Espíritu puede estar en cada hijo de Dios simultáneamente en todas partes del mundo. Y les dio seguridad al aclararles que la función del Espíritu Santo en la tierra era recordarles las enseñanzas de Jesucristo.
El Espíritu es un refrescador de memoria. Hoy tenemos el mismo Espíritu de Dios que recibieron los discípulos. Tiene la misma vigencia, el mismo poder, la misma memoria. Y nos sigue recordando las enseñanzas de Jesucristo para que podamos decidir bien. Tiene la misma frescura y el mismo entusiasmo. Entonces ¿por que hoy se nota menos su influencia?
Creo que es porque en el presente tiene menos cosas para hacernos recordar, porque ahora sabemos menos cosas de Jesucristo. El Espíritu no tiene la misión de hacer que aprendamos en un segundo todo lo que debemos saber de Cristo y sus enseñanzas. Él sólo puede refrescarnos la memoria. Pero si en la memoria hay muy poco o casi nada, eso es todo lo que puede hacernos recordar.
Y eso se manifiesta en la conducta. ¿Qué tiene el Espíritu para hacerte recordar? Es tiempo de aprender más de Jesús.
REFLEXIÓN – Potenciá al Espíritu. Aprendé.

Comentarios de Facebook

Artículos relacionados

¿Por qué permite Dios el sufrimiento?

Creo que esta pregunta está ligada al corazón de mucha gente que no conoce a Dios, pero también da vueltas en las cabezas de muchos…

Comentarios de Facebook

Hoy camina con Cristo!

Hoy me gustaría compartir esta verdad contigo: “En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: —¡Si…

Comentarios de Facebook

Cuando Las Pruebas No Tienen Sentido

¿Alguna vez has sentido frustración por una situación que parecía no tener sentido? «Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar problemas, considérenlo como un tiempo para…

Comentarios de Facebook

2 de Marzo – Imaginar

“Al que puede hacer muchísimo mas que todo lo que podemos imaginar o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros, a El sea…

Comentarios de Facebook

La perfecta paz que vence las preocupaciones

En estos días de turbulencia financiera y falta de trabajo, es muy fácil preocuparse. Jesús, nuestro amigo fiel, nos conoce mejor que nadie. Él conoce…

Comentarios de Facebook

El secreto de Dios revelado a nosotros

Quiero contarte un secreto de Dios, el cual Pablo reveló a los Corintios cuando les escribió lo siguiente: “No todos moriremos, pero todos seremos transformados.…

Comentarios de Facebook

Aún hoy Jesús convierte el agua en vino

Hoy quiero compartir contigo un mensaje que escuché el día sábado y que tocó profundamente mi corazón y espero que también lo haga contigo. Trata…

Comentarios de Facebook