Palabra de Dios Para Cuando Estás Desanimado

Si estás desanimado y buscas una palabra de ánimo y esperanza, Dios tiene MUCHO que decirte:

«Escúchame, pueblo mío;
óyeme, Israel,
porque mi ley será proclamada
y mi justicia llegará a ser una luz para las naciones.

Mi misericordia y mi justicia ya se acercan;
mi salvación viene en camino.
Mi brazo fuerte hará justicia a las naciones.
Las tierras lejanas me buscarán
y con esperanza aguardarán mi brazo poderoso.

Levanta los ojos a los altos cielos
y mira la tierra abajo.
Pues los cielos desaparecerán como humo
y la tierra se gastará como una prenda de vestir.
Los habitantes de la tierra morirán como moscas,
pero mi salvación permanece para siempre;
mi reinado de justicia nunca tendrá fin.» Isaías 51:4-7 (NTV)

«Yo, sí, yo soy quien te consuela.
Entonces, ¿por qué les temes a simples seres humanos
que se marchitan como la hierba y desaparecen?

Sin embargo, has olvidado al Señor, tu Creador,
el que extendió el cielo como un dosel
y puso los cimientos de la tierra.
¿Vivirás en constante terror de los opresores humanos?
¿Seguirás temiendo el enojo de tus enemigos?
¿Dónde están ahora su furia y su enojo?
¡Han desaparecido!

Pronto quedarán libres los cautivos.
¡La prisión, el hambre y la muerte no serán su destino!

Pues yo soy el Señor tu Dios,
que agito el mar haciendo que rujan las olas.
Mi nombre es Señor de los Ejércitos Celestiales.

Y he puesto mis palabras en tu boca
y te he escondido a salvo dentro de mi mano.
Yo extendí el cielo como un dosel
y puse los cimientos de la tierra.
Yo soy el que le dice a Israel:
“¡Tú eres mi pueblo!”». Isaías 51:13-16 (NTV)

¿Por qué no dedicamos un tiempo a darle gracias a Él que siempre está con nosotros? Oremos y pongamos nuestra confianza nuevamente en Dios:

«Debido a que el Señor Soberano me ayuda,
no seré avergonzado.
Por lo tanto, he puesto el rostro como una piedra,
decidido a hacer su voluntad.
Y sé que no pasaré vergüenza.

El que me hace justicia está cerca.
Ahora, ¿quién se atreverá a presentar cargos en mi contra?
¿Dónde están mis acusadores?
¡Que se presenten!

Miren, el Señor Soberano está de mi lado.
¿Quién me declarará culpable?
Todos mis enemigos serán destruidos
como ropa vieja que ha sido comida por la polilla». Isaías 50:4-6 (NTV)

Otra versión dice:

«Por eso, no seré humillado, pues es Dios quien me ayuda. Por eso me mantengo firme como si fuera una roca, y sé que no seré avergonzado.

Conmigo está el que me protege. Nadie puede acusarme de un delito. El que quiera acusarme, ¡que venga y se me enfrente! ¡El Dios todopoderoso es quien me ayuda! Nadie podrá condenarme». Isaías 50:4-6 (TLA)

No desmayes, ¡Él está contigo hoy!

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