15 de Abril – Cuchara

“Enséñanos a contar de tal modo nuestros días que traigamos al corazón sabiduría.” Salmo 90:12
Cuchara
En un país de Europa donde hay cientos de castillos medievales para visitar, un turista encontró este aviso: Venga a ver el mejor castillo, el precio lo pone usted. Llamó por teléfono para consultar por el tema y le dieron día y hora para hacer la visita. Del precio conversamos personalmente, le dijo el vendedor.
A la hora indicada, apareció un hombre y le dijo. Bienvenido al Castillo. Este va a ser el mejor tour de su vida, es individual y personal. Voy a ser su guía privado. Lo va a disfrutar muchísimo.
Pero cual es el precio, pregunto preocupado el turista. Si me ofrecen tantas ventajas, debe ser extremadamente caro. El precio lo pone usted, le dijo el guía. Y le dio una cuchara. Durante todo el tour, usted debe llevar esa cuchara, si cuando termina la visita solo perdió un gramo de azúcar, el tour será gratis, de lo contrario, deberá pagar diez euros por cada gramo que pierda.
Aceptando el pacto, el hombre recibió en la cuchara la cantidad de azúcar y comenzó el tour. Casi ni se movía por temor a que se caiga algún granito. Visitaron la sala de armaduras, pero como había muchas ventanas, solo miró desde afuera, por miedo a perder algo de azúcar. Así recorrió todo el castillo, temeroso de dejar caer algún grano de azúcar.
Al terminar el tour, el guía peso la cuchara y le dijo. Como apenas perdió un gramo de azúcar, el tour es gratis. ¿Lo disfruto? La verdad que no, dijo el turista, hubo muchos lugares que no pude ver.
El guía le dijo, tenemos una norma. La siguiente visita va a ser a las 11:00, todavía quedan 15 minutos. Si usted desea, tiene solo 15 minutos para recorrer de nuevo el castillo para ver lo que desee. Así que el turista, dejo la cuchara y recorrió solo nuevamente todos los pasillos, paso corriendo por cada sala tratando de ver todo lo que podia.
Cuando termino su tiempo, llego de nuevo a la puerta, jadeando. El guía le preguntó: ¿Pudo ver lo que quería? ¿Disfruto su segunda oportunidad? Si, pero me hubiera gustado hacerla mas tranquilo.
Dios hoy te ofrece que vivas bien. Vivimos muy temerosos de perder el azúcar de nuestra cuchara, tratando de vivir como queremos. Y cuando nos dan otra oportunidad, la vivimos demasiado rápido porque ya no nos queda tiempo.
REFLEXIÓN – Aprende a disfrutar cada momento.

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