21 de enero – Tarjeta

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia.” 2° Timoteo 3:16 (RVR)
(Hecho verdadero  – parte de una biografía – ocurrido en 1892).
Un señor de unos 70 años viajaba en el tren. A su lado, iba un joven universitario que leía su libro de ciencias. El caballero, a su vez, estaba leyendo un volumen con portada negra. En determinado momento, el joven reparó en que se trataba de la Biblia y en que estaba abierta en el Evangelio de Marcos.
Sin mucha ceremonia, el muchacho interrumpió la lectura del viejo y le preguntó:
– Señor, ¿usted todavía cree en ese libro lleno de fábulas y cuentos?
– Si, mas no es un libro de cuentos, es la Palabra de Dios. ¿Estoy equivocado?
–  ¡Pero claro que lo está! Creo que el señor debería estudiar historia universal. Vería que la Revolución Francesa, ocurrida hace más de 100 años, mostró la miopía de la religión. Solamente personas sin cultura creen todavía que Dios hizo el mundo en seis días. El señor tendría que conocer un poco más los hallazgos actuales de nuestros científicos.
–  Y… ¿es eso mismo lo que nuestros científicos dicen sobre la Biblia?
– Bien, como voy a bajar en la próxima estación, no tengo tiempo de explicarle, pero déjeme su tarjeta con su dirección para mandarle material científico por correo con la máxima urgencia.
El anciano entonces, con mucha paciencia, abrió cuidadosamente el bolsillo derecho de su bolso y le dio su tarjeta al muchacho. Cuando éste la leyó, salió cabizbajo, sintiéndose peor que una ameba. En la tarjeta decía:

Profesor Doctor Louis Pasteur
Director General del Instituto de Investigaciones Científicas
Universidad Nacional de Francia

La Biblia, lejos de apartarte de la ciencia, es el libro que la avala. Hoy, gracias a nuevos estudios y métodos de análisis, se ha demostrado la validez de aquellos temas de la Biblia que eran objetados científicamente en el siglo XIX.. No te sumes al peligroso humanismo que pretende desestimar este libro maravilloso.
Respetados científicos y estudiosos han confirmado la veracidad de la Biblia que tenés en tu mano. Y toda ella fue inspirada por Dios. No es lo que las personas cuentan de Dios, es lo que Dios cuenta de sí mismo. Es el pensamiento de Dios traducido al hombre.
REFLEXIÓN – Un poco de ciencia nos aparta de Dios; mucha ciencia nos aproxima. (Louis Pasteur)

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