26 de Septiembre – Gloria


En esto es glorificado mi padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis mis discípulos.” Juan 15:8 (RVR)
Gloria
El concepto de gloria está bastante maltratado últimamente. Se habla de las glorias del futbol cuando se recuerda a Maradona en el mundial del `86, o las glorias del teatro haciendo mención a algún famoso actor.
Sin embargo, es discutido porque es subjetivo. ¿Quién es mejor, Maradona o Pelé? Las opiniones son incontables y esto genera que se desvirtúe el concepto. Hoy el término tiene menos glamour, el paso del tiempo va enmoheciendo el concepto. Cada vez cuesta menos tener algo de gloria. Se ve en la tele, como algunas chicas con poca ropa hacen lo imposible por tener 5 minutos de gloria en la pantalla chica.
Tanta propaganda nos termina limitando el concepto. Cuando leemos la recomendación de Jesucristo de darle gloria a Dios, tenemos la mente ensombrecida por nuestros pensamientos diarios, y no llegamos a comprender en realidad lo que Cristo estaba diciendo.
Dar gloria es reconocer los méritos del homenajeado y actuar en consecuencia. Es tributarle honor, honra, pleitesía y dignidad. La idea es la que se veía en las cortes del siglo XVI cuando el rey era la autoridad absoluta e incuestionable. Se nos hace muy difícil pensar a Dios de esa manera, y por eso Jesucristo (el mejor Maestro del universo), nos enseña cómo llevarlo a la práctica con un simple consejo.
Dar gloria a Dios es dar mucho fruto, tan simple como eso. ¿Qué es dar fruto? Es demostrar lo que uno es. Es fácil distinguir un árbol que da peras de uno que da mandarinas, cuando vemos su fruto. Pero cuando no hay frutos, todos son iguales. Dar gloria a Dios es que la gente vea en tu trabajo, en tu colegio, en tu barrio, en tu iglesia, en tu casa, que tus palabras, tus dichos cotidianos, tu actitud de vida, tu forma de pensar y de vestirte agradan a Dios.
Si das gloria a Dios no te movés o actuás según la moda vigente o el entorno que te rodea, sino que tu actitud de vida es espiritual. Que tu sabia, igual que la del mandarinero, genere actitudes espirituales. Si no es así, tendrías que revisar qué te pasa por dentro para ver por qué tus frutos no lo glorifican. La indiferencia no le da gloria a Dios.
REFLEXIÓN – ¿Le das gloria a Dios?

Related Articles

Responses

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. Me gustaria saber, que paso, que no me han vuelto a enviar el devocional total diario, que venia por fechas, que venia con temas diferentes con referencias biblicas y con hechos reales de la vida diaria, espero volver a recibir este mismo sistema de devocional que me ayudaba a alimentar bastante y espiritualmente en mi palabra, ok.