13 de Febrero – Edad

“Y se le apareció el ángel del Señor en una llama de fuego, en medio de una zarza; y Moisés miró, y he aquí, la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.” Éxodo 3:2

Edad

Leí esto en la página web de Momento de Decisión y que me hizo pensar que la vejez es un estado del alma, Hay ancianos muy jóvenes y jóvenes muy ancianos:
*A los 100 años de edad Tesichi Igarish subió al monte Fuji en
Japón.
*A los 100, Martha Willie, una indígena norteamericana del estado
de la Florida, se convirtió al cristianismo.
*A los 97, Erwin Jaskulski llegó a campeón mundial de carreras
cortas entre las personas de edad avanzada.
*A los 94, Leopoldo Stokowski firmó un contrato para grabar por
los siguiente seis años.
*A los 90, Eamon de Valera asumió como Presidente de Irlanda.
*A los 90, Arthur Rubinstein y Pablo Casals todavía presentaban
sus conciertos ante multitudes.
*A los 84, Alexander Graham Bell inventó el teléfono
*A los 67, León Tolstoy aprendió a correr bicicleta.

Dios tenía un plan para liberar a su pueblo que hacía 400 años estaba esclavo en Egipto, y para llevarlo a cabo, lo convoca a Moisés que ya tenía 80 años. Con nuestra mentalidad de avanzada del siglo XXI, que desecha a lo que tienen más de 40 para cualquier trabajo gerencial, convocar a un anciano de 80 años para que lidere el exilio sería una alternativa impensada.

Pero Dios sabía que hay ancianos muy jóvenes y jóvenes muy ancianos. Personas que sin importarles la edad que tengan, mantienen la vitalidad, el entusiasmo, las ganas, el empuje, la decisión y la pasión para servir a Dios, sin medir el esfuerzo o el sacrificio que demanda. Personas que en lugar de quejarse o poner excusas, aceptan de parte de Dios el llamado que les hace y mantienen la decisión de agradarle, a pesar de las contras y del paso del tiempo.

Hay muchas personas de menos de 40 que perdieron estas virtudes, sin objetivos ni motivaciones, sin fuerza ni deseos, vegetan por las iglesias dejando pasar el tiempo. Son como ancianos del alma, cansados y quejosos, dejaron de actuar.

Pero gracias a Dios hay otros que siguen sintiendo pasión por Jesucristo y aceptan el llamado. Que ven la zarza y obedecen la voz de Dios. A esos, Dios los sigue convocando para hacer grandes cosas. Como a Moisés, y también hay un lugar para vos. Vos elegís tu edad.

REFLEXIÓN – Sos joven o anciano.

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