19 de diciembre – Reposo

“Él da reposo (…)” Job 34:29 – (Versión Inglesa)
Recibí de un amigo este texto, y me pareció muy bueno para compartirlo: Buscar a Dios
Reposo en medio de la tempestad. Cuando las aguas se tornan turbias, cuando los vientos arrasan nuestros pensamientos, cuando los tornados perturban e inquietan nuestras almas clamamos desesperados y Él despierta de su sueño y con una sola orden hace calmar las aguas, los vientos, los tornados, e inmediatamente nos inunda con una paz que sólo viene de Él.
Él da reposo.
Reposo en medio de la pérdida del consuelo interior. A veces, Él nos priva de este reposo porque abusamos de él. En nuestro reposo, estamos inclinados a mirar nuestro gozo por estar en Su presencia, nuestro éxtasis, nuestros embelesamientos y nuestras visiones con una complacencia demasiado grande. Entonces el amor, por causa del mismo amor, lo retira. Pero por medio de Su gracia, Él nos enseña a distinguir entre nuestra paz interior y Él mismo. Él se acerca y nos susurra la certeza de Su presencia y así llega a nosotros una paz infinita para guardar nuestra mente y nuestro corazón.
Gozar de los beneficios de estar en Su presencia es diferente de gozar del privilegio de estar en Su presencia y solamente adorarlo.
La Nueva Versión Internacional lo dice de esta manera: ‘¿Pero quién puede condenarlo si él decide guardar silencio?’ Y pareciera un silencio negativo frente al sufrimiento del ser humano, pero Dios no es así. El silencio que decide guardar Dios frente a nuestro sufrimiento no es olvido, ni desprecio, ni mala intención. Es un silencio de paz y armonía. Es la oferta divina a la quietud del alma en medio de los problemas.
En estos días tan conflictivos que nos toca vivir, encontrar la paz de Dios en la tormenta es muy complicado. Por eso es que Jesucristo nos prometió su descanso cuando nos invitó a dirigirnos a Él si estamos cargados y trabajados. Hoy, es tiempo de buscar el reposo de Dios. Hoy, Dios te invita a entrar en su silencio. Tal vez haya demasiado ruido a tu alrededor que te distrae de este objetivo, demasiadas amenazas, demasiados problemas, demasiada tristeza o demasiado enojo.
Dios te invita hoy a descansar en Él. Dejale la mochila de tus problemas, abandoná el bullicio de tus dudas. Aceptá el silencio de Dios.
REFLEXIÓN – Entrá al reposo de Dios.

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