22 de Julio – Final


Y aunque tu principio haya sido pequeño, tu estado, al final, será engrandecido.” Job 8:7 (NVI)
Final
Que reflexión tan profunda y contraria a nuestros pensamientos de hoy. Uno por lo general siempre busca el éxito. Es muy difícil que una persona con pocas posibilidades, con pocos recursos, con pocas conexiones logre triunfar en esta sociedad tan competitiva en que vivimos. Hoy vivimos sin esperanza. No creemos en el futuro. No sabemos qué puede pasar mañana. No confiamos en nadie.
Para conseguir trabajo, cada vez nos piden más requisitos y estudios. Para obtener un crédito cada vez nos ponen más trabas. Hasta para un favor hay cada vez más condiciones. Las personas comunes no tenemos todas las posibilidades. Sin embargo, para Dios la realidad es otra. A Dios no le importan los estudios que tengamos, el trabajo que hagamos, el dinero ahorrado, la familia, la fortuna, las amistades ni los contactos, para Dios lo importante es la persona.
No le preocupa lo que hayamos logrado en nuestra vida porque cualquier logro, frente al poderío y a la grandeza de Dios siempre es pequeño. Por eso nos recuerda que, aunque nuestro comienzo en la vida haya sido pequeño o insignificante, aunque seamos personas normales, aunque no seamos importantes y valiosos para la gente que nos rodea, nuestro final será grande, muy grande, importantísimo. Es porque nuestra vida, como hijos de Dios, tiene su continuidad en el cielo, junto a Dios, garantizada por toda la eternidad.
¡¡¡Qué mayor privilegio puede existir para una persona, que permanecer para siempre cerca de Dios, de Su Gloria, de Su Poder, de Su Majestad, de Su Amor!!! Y ser Coheredero con Cristo de todas las riquezas del cielo.
Pues ese es el destino para los que somos hijos de Dios. Puede ser que en este momento estés pasando por situaciones difíciles, que tengas problemas, que estés triste, que tu estado actual sea pequeño, duro y complicado. No te preocupes, porque al final Dios tiene preparado un estado glorioso para tu vida.
Si tiene tantas riquezas preparadas para darte, es también poderoso para solucionar tu inconveniente actual. No te desanimes viendo tu presente, hay esperanza en el futuro, hay esperanza en Dios.
REFLEXIÓN – No tenemos un Dios pequeño, sino Enorme y Poderoso.

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