26 de Julio – Encontrar


Volviéndose Jesús, y viendo que lo seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí ¿dónde vives?” Juan 1:38 (RVR)
Encontrar
El ministerio de Juan el bautista era muy próspero, y tenía muchos discípulos. Las multitudes llegaban al Jordán solo para ver y escuchar al profeta que estaba cambiando el destino religioso de Palestina. Pero cuando Jesús apareció en escena, el mismo Juan alentó a sus discípulos a seguir a Jesús. Tuvo la grandeza de perder fama para que Jesús fuera exaltado.
Juan había hablado de lo grande y poderoso que era Jesucristo, que era el Mesías esperado, el Elegido de Dios. Seguramente, estos hombres tendrían vergüenza de acercarse a Jesús. Eran hombres comunes, trabajadores, como tantos de nosotros. Jesús parecía ser muy especial, un gran Maestro. Alguien que no se fijaría en ellos por ser tan comunes.
Entonces lo seguían a cierta distancia, en silencio, sin querer molestar, lo seguían con respeto para ver qué pasaba. Y como siempre, Jesucristo se anticipa. Conociendo sus pensamientos, se anticipa a sus preguntas. Sabiendo de sus dudas, de sus temores, de su inseguridad, les pregunta y les da el pie para poder acercarse.
¿Qué buscás al seguir a Jesús?
Algunos buscan fama. Son personas que en su vida secular pasan inadvertidos, y pretenden destacarse en algo en la iglesia. Otros buscan compañía. Son personas solitarias y marginadas, y dentro de la iglesia son recibidas con cariño. Otros buscan una solución mágica a sus problemas y creen que siguiendo los ritos y cultos, lograran la ansiada solución. Otros buscan conseguir novio o novia, y la iglesia es un buen lugar para buscar gente buena.
Pero los discípulos no buscaban nada de eso. Ellos querían estar cerca de Jesús. Ni una posición social, ni una compañía, ni una solución. Solo querían poder escucharlo y aprender de Él. Ellos deseaban disfrutar de la presencia de Jesucristo. Habían descubierto el precioso secreto. Es más importante estar con el Señor de la Obra, que en la Obra del Señor. No querían ministerios en la obra de Dios, querían pasar un rato con el Dios de la Obra.
Hoy estás invitado a acercarte a Jesús. Él te está esperando, y desea que lo hagas para que puedas disfrutar de su preciosa persona.
Jesucristo es excepcional, único y maravilloso, y para descubrirlo y amarlo, hay que pasar tiempo con Él. Que hoy tengas el tiempo para disfrutar de Jesús.
REFLEXIÓN – Si buscás bien, encontrás.

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