30 de Septiembre – Garra

“Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” Romanos 8:37
Garra
En el mundial de Rugby de Francia, la selección nacional, llamada los Pumas, tuvo una victoria resonante. Estaba en una zona difícil donde se daba como obvio, que Francia (el anfitrión del Mundial) iba a quedar en el primer lugar, y seguramente Irlanda, iba a quedar en segundo lugar. Los cálculos previos al mundial, dejaban a Argentina en un cómodo tercer lugar detrás de estos dos claros candidatos.
Pero Argentina cosechó su cuarto triunfo consecutivo en el Mundial y quedó primero en su grupo. Ganó todos los partidos con el mismo esquema de trabajo. Calidad técnica, velocidad, y mucha garra. El último iba a ser un partido muy difícil. Si Irlanda perdía, se quedaba afuera del mundial.
Salieron a la cancha a dejar todo para ganar. Pero frente tenían al equipo celeste y blanco que con orden, destreza y mucha fuerza, superaron a un rival más poderoso. Fue un partido muy duro, pero Argentina ganó con autoridad. El secreto, lo comentaron los jugadores después del partido. Entraron a la cancha sabiendo que podían ganar. No fueron con dudas, ni con temor. Salieron a comerse al rival. Se sentían más que vencedores, y lo demostraron en cada pelota.
Cuando pasó el partido, no podíamos dejar de comentar la garra del equipo nacional. Contra todos los pronósticos, había hecho una campaña increíble. Y ahora van por más. Salen a la cancha sin sentirse menos que su rival y le juegan a cualquiera de igual a igual. No se sienten menos. Se sienten ganadores.
A veces perdemos esa actitud en nuestra vida cristiana. Parece que los problemas, la angustia, la tristeza, el fracaso, la soledad, las dificultades son más fuertes que nosotros. Y salimos a la cancha de la vida a pelear un partido que ya damos por perdido. Bajamos los brazos antes de salir a jugar. Perdimos la actitud, no tenemos garra.
Tal vez tus problemas sean muy grandes, tal vez tus tristezas sean muy profundas, pero Pablo te recuerda que para la tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia o cualquier otro problema, no sos un derrotado mas. En Cristo somos más que vencedores. Porque Él ya venció.
Tenés de aliado al ser más exitoso de la eternidad, al Vencedor de todos los enemigos. Sos un ganador
REFLEXIÓN – Viví con la Garra de Jesús.

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