4 de agosto – Enemigo

“Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.” 1 Pedro 5:8 (NVI)
En su libro “El arte de la Guerra”, Sun Tzu en el siglo V antes de Cristo, escribe estos párrafos:
Hay que valorar el arte de la guerra en términos de cinco factores fundamentales, y hacer comparaciones entre las diversas condiciones de los bandos rivales, con vistas a determinar el resultado de la contienda. Estos cinco factores son: doctrina, tiempo, terreno, mando y disciplina.
 La doctrina tiene que ver con aquello que hace que el pueblo esté en armonía con su gobernante, de modo que lo siga dónde va, sin temor a correr cualquier peligro, ni a arriesgar sus vidas..
 El tiempo refiere el Ying y el Yang, o sea, fuerzas opuestas y a su vez complementarias: la noche y el día, el frío y el calor, días despejados y lluviosos, y el cambio de las estaciones.
 El terreno implica las distancias, y hace referencia a dónde es fácil o difícil desplazarse, si se trata de campo abierto o de lugares estrechos, ya que esto tiene influencia en las posibilidades de supervivencia.
 El mando ha de tener cualidades como: sabiduría, sinceridad, benevolencia, coraje y disciplina.
 Por último, la disciplina ha de ser comprendida como la organización del ejército. Las graduaciones y rangos entre los oficiales, la regulación de las rutas de suministros y la provisión de material militar al ejército.
Estos cinco factores fundamentales han de ser conocidos por cada general. Aquel que los domina, vence; aquel que no, sale derrotado.
El libro es considerado como el mejor tratado de estrategias no solo por militares, sino también por los principales empresarios de la tierra. Y los párrafos comentados, nos revelan una sabiduría muy profunda en este tema de saber defenderse y atacar a un enemigo.
Lamentablemente, el consejo que cientos de exitosos han sabido aprovechar, los cristianos lo desechamos. No nos preocupa saber que estamos en guerra permanente. Que nuestro enemigo está constantemente planeando como atacarnos. Si consideráramos el análisis de estos cinco factores que Tzu nos detalla y lo aplicáramos a la vida espiritual, definitivamente podríamos salir victoriosos en muchas más oportunidades.
Considerá como está tu doctrina, tiempo, terreno, mando y disciplina, en relación con Dios. Repasá nuevamente los conceptos que aplicaron con éxito en sus vidas militares como Napoleón, Mao Tse Tung o Rommel. Y comenzá a vivir de victoria en victoria.
REFLEXIÓN – Conocés a tu enemigo, tenés que estar preparado.

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