15 de octubre – Cuentan

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos.” Salmo 19:1 (NVI)
Estuvimos con la familia unos días de vacaciones en Bariloche. Era un viaje que nos teníamos prometido, y que por distintas razones, tuvimos que postergar. No queda cerca de casa, son más de 1500 kilómetros. Pero, indudablemente, valió la pena tanto viaje. La ciudad de Bariloche está cerca de la Cordillera de los Andes. Tiene enormes lagos y está rodeada por montañas. Octubre es primavera, cuando ya el deshielo derritió la nieve.
Sin embargo, en las cumbres, todavía pudimos ver el manto blanco que las cubría. No se puede explicar con palabras lo increíble del paisaje. Una combinación perfecta de montañas enormes, lagos turquesas, y pinos, hacían la delicia visual de los que recorríamos los senderos turísticos.
Frente a semejante demostración de belleza y poder, no pudimos menos que recordar el salmo de David. La naturaleza cuenta la gloria de Dios. Es imposible no creer en Dios viendo semejante paisaje. La magnificencia del lugar no puede ser fruto de la casualidad del Big Bang. Es el resultado del dedo artístico de Dios, quien con su genialidad única hizo de la Patagonia argentina, un lugar de ensueños.
Viendo tanta perfección, uno no puede menos que expresar ¡cuán grande es El!, no hacía falta que nadie hablara de Dios. La naturaleza contaba a las claras de su poder y grandeza. Todo gritaba con claridad que Dios es supremo y magnífico. Entonces me puse a pensar en mi vida, y me di cuenta que muchas veces, no puedo contar lo mismo. Es necesario aclarar y explicar mis comentarios o acciones para que puedan entenderse o justificarse.
Porque lejos de darle gloria a Dios, muchas veces nuestra vida, sólo da lástima. Es cierto que no somos tan malos, pero tampoco somos tan buenos. Estamos muy lejos de darle gloria a Dios con nuestra vida. Paradójicamente, somos el pináculo de su creación: los únicos seres diseñados a su imagen y semejanza. Y a pesar de tan alto privilegio, somos su creación más desobediente. Aquellos que nos rebelamos contra su soberanía.
Hoy David nos desafía a cambiar. Para que nuestra vida refleje tanta magnificencia, como el más bello lago del sur Argentino.
REFLEXIÓN – ¡Dale gloria a Dios! Viví bien.

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