21 de Febrero – Cola

“Entonces Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano y agárrala por la cola. El extendió su mano y la agarró, y volvió a ser vara en su mano.” Éxodo 4:4
Cola
Moisés hacía cuarenta años que vivía en el desierto y conocía muy bien los secretos del lugar. No era un novato sin experiencia. Sabía del frío de la noche, de los peligros de la oscuridad, del calor sofocante del día, y de los peligros de las serpientes. Ser mordido por una era estar condenado a una muerte dolorosa y segura.
Moisés sabía muy bien lo agresiva que eran, y que para poder manejarlas, era necesario agarrarlas de la cabeza, para inmovilizarlas. Solo así se aseguraba de tener el control sobre el animal y evitar ser mordido.
Dios llama a Moisés de la zarza que no se consumía para hacer una tarea fabulosa. Tenía que volver a Egipto para liberar al pueblo de Israel que estaba esclavo. Moisés había huido cuarenta años atrás por miedo al Faraón, porque había matado a un guardia egipcio por defender a un esclavo israelita. Ahora Dios le pedía que vuelva a ese lugar y libere al pueblo.
Pero Moisés no quería saber nada con volver. Le daba miedo enfrentar una situación peligrosa y complicada. Estaba más cómodo cuidando las ovejas de su suegro en el desierto. Por eso no quería ir.
Así que Dios le pide algo que iba contra toda lógica. Le hace tirar su vara y esta se convierte en una serpiente. Lo segundo que Dios le pide, hizo poner blanco a Moisés. Tenia que agarrar esa serpiente de la cola para que se convierta de nuevo en vara. Tirarla había sido fácil. Si no pasaba nada, volvía a levantar la vara y listo.
Pero agarrar una serpiente peligrosa de la cola, dejando su cabeza libre para morder, en medio de la soledad del desierto, sin ambulancias ni hospitales cerca, era una locura. Durante cuarenta años se había cuidado de no ser mordido por ninguna serpiente. Hacer eso era arriesgarse innecesariamente. Moisés tenía miedo.
Sin embargo tomó la serpiente por la cola y se convirtió de nuevo en vara. Necesitaba confiar en el poder de Dios y pudo vencer su miedo. Tal vez hoy estás como Moisés, mirando con temor el futuro, sin animarte a agarrarlo de la cola. Podés confiar en Dios, Él te da seguridad.
REFLEXIÓN – Agarrá tus miedos, Dios te ayuda.

¡Aviso de Facebook para la UE! ¡Necesitas iniciar sesión para ver y publicar comentarios de FB!

Related Articles