28 de Noviembre – Ágape


Yo soy de mi amado y en mi tiene su contentamiento.” Cantares 7:10 (RVR)
Ágape
Para los griegos la palabra castellana amor tenía tres significados. El ágape era el amor más puro y filantrópico. El amor de Dios. Un amor que da sin esperar nada a cambio. Una relación de pareja no es fácil, justamente porque se trata de dos personas distintas. Creo que el secreto de la felicidad para lograr el éxito en la pareja es justamente ese, que sean personas parejas, que tengan cosas y objetivos en común, gustos similares.
Si ambos se preocupan por cuidar y amar al otro, el éxito está garantizado. El éxito de la pareja depende exclusivamente de la voluntad de ambos. No pasa por el sentimiento, que es ambiguo, sino por la voluntad. Me acuerdo cuando comenzamos a salir con mi mujer, nos encantaba ir tomados de la mano y abrazarnos y mimarnos (como hacen todas las parejas cuando comienzan a salir), y veíamos que parejas que tenían muchos años juntos, iban separados, no parecían pareja.
Es cierto que la convivencia desgasta a las personas, que es muy difícil adaptarse a la manera de ser del otro, y que las peleas surgen aunque uno no se lo proponga y por cientos de problemas lógicos: el trabajo, los familiares, los hijos, la iglesia, etc. Pero es acá justamente donde se muestra la gracia de Dios. En que si uno se lo propone, puede mantener el encanto y la magia del primer día de novio. Pero hay que trabajar mucho sobre esto.
Uno debe proponerse ser cariñoso, amable, gentil, debe recordar los aniversarios y darle flores a su mujer, abrazarla y mimarla, preocuparse por sus actividades y trabajos, decirle que está linda, agradecerle por la comida o por las camisas planchadas. Del mismo modo la mujer también debe esforzarse en ser agradable con su pareja, y tratarlo con amor y cuidado, cuidar su presencia (y no abandonarse), mostrar interés por lo que hace. En fin, comportase como cuando recién comenzaban a ser pareja.
Tener ganas de estar juntos, extrañarse, dormirse tomados de la mano, son el resultado de cómo cuidamos a la pareja. Ser novios siempre, a pesar de los años. Esto es posible si entendemos que el amor no es un sentimiento, sino una elección. Elegimos cuidarnos y amarnos. Hoy es el mejor momento para comenzar a cambiar, para dar el primer paso, para dar el primer beso, el primer abrazo, la primera caricia.
REFLEXIÓN – Elegí amar, y demostralo.

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