23 de Marzo – Alegría

“Tú has hecho que mi corazón rebose de alegría, alegría mayor que la que tienen los que disfrutan de trigo y vino en abundancia.” Salmo 4:7
Alegría
La sociedad se mueve por modas, que cambian con el tiempo. Pero hay una asociación que permanece a pesar del paso de los años. Se asocia siempre la alegría con el alcohol y las riquezas. Parece ser que para el ser humano, esas son las dos condiciones para estar contento.
Escuchamos generalmente los lunes los comentarios de los que salieron el fin de semana, haciendo alarde de lo bien que lo pasaron, comentando sus excesos. Parece ser que los que más se divierten son los que combinan ambos elementos.
Es cierto que el dinero ayuda a la felicidad, seria tonto sostener lo contrario. Es muy agradable tener un buen pasar, usar ropa linda, salir a divertirse, darse los gustos, comprarse lo que esta de moda. Pero la humanidad se ha confundido en poner tanta expectativa de felicidad en estos dos elementos. Porque cuando les falta, hay tristeza, amargura, rencor o depresión.
Frente a esta realidad, David nos recuerda donde esta el verdadero origen de la felicidad permanente. No esta en lo que tengamos, o en los excesos que cometamos. La verdadera felicidad, David la encontró en Dios. En la paz y la tranquilidad de saber que puede descansar en Dios, a pesar de las dificultades. En la esperanza de progreso, a través de la bendición de Dios. En la confianza que al orar, Dios responde y nos cumple el deseo del corazón.
Es una felicidad que no depende de las cosas que consigas, que sean pasajeras, sino que depende de Dios, que es permanente. Por eso, está felicidad es verdadera. Porque no se pierde. En esta sociedad consumista que vales por lo que tienes en el bolsillo, Dios te propone que cambies la manera de pensar, y aceptes la consigna de David.
Hace la prueba. Para encontrar la verdadera felicidad en Dios, tienes que enamorarte de Él. No alcanza con ir a la iglesia el domingo. Por lo general, los cristianos domingueros son los que no encuentran está felicidad en Dios, y la buscan en sus bolsillos. Y como no quedan satisfechos, cada vez se alejan mas de Dios buscando algo de alegría.
Reencontrate con Dios, volvé a disfrutar de su Presencia. ¡Vas a ver que te alegra la vida!
REFLEXIÓN – Dios es alegría.

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