3 de diciembre – Contigo

“El Señor es sol y escudo; Dios nos concede honor y gloria. El Señor brinda generosamente su bondad a los que se conducen sin tacha. Señor Todopoderoso, ¡dichosos los que en ti confían!” Salmo 84:11 y 12 (RVR)
Me pasó esta frase Raquel Albornoz:
“Dios esta contigo adelante para guiarte, atrás para animarte, arriba para cuidarte, abajo para sostenerte, al lado para ser tu amigo, y adentro para darte su amor. Dios está contigo en todo momento.”
David estaba preocupado, tenía demasiados conflictos. Y cuando se veía acorralado, miraba para arriba y encontraba lo que Dios también te ofrece a vos. Hoy tal vez tengamos otros, pero causan el mismo efecto. Y para todos ellos, Dios tiene este cuidado personalizado.
Dios va con vos, y te marca el camino. Él es quien conoce el mejor sendero para llegar a la meta. No busques un atajo porque sólo va a llevarte al fracaso. No quieras inventar un camino, porque no sos más inteligente que Dios. Dios es tu mejor guía. Conviene seguirlo.
Dios va con vos, y te anima. Te empuja cada vez que se atasca tu andar. Sos como una carretilla a quien Dios desea empujar para llegar a buen destino. A veces, tu terquedad hace que el andar se estanque, pero Dios no ceja de animarte. Él jamás aparta Su vista de tu camino, porque observa tus pasos para acompañarte y protegerte. .
Dios va con vos y te cuida. Desde su trono eterno, mira tu andar diario y como el sol, te cubre con su luz eterna. Es tu paraguas para la lluvia y tu techo para el sol del mediodía. Desde lo alto, Dios en su gloria te cuida. Nada se escapa de Su mirada.
Dios va con vos y te sostiene. Él está debajo tuyo y es como un andamio seguro sobre el cual pararse. Es tu roca sólida, tu cimiento estable, tu fuente de seguridad, estabilidad y progreso. Dios nunca tambalea ni resbala. Él es seguro.
Dios va con vos y te acompaña. Él es tu amigo fiel y nunca te abandona. Él te eligió como amigo y jamás te falla. Va a tu lado porque no te cambia por ninguno. Aunque vos le falles, lo abones y le seas infiel, Él siempre permanece fiel.
Dios va con vos, porque está dentro tuyo. Y lo hace porque te ama. Es tu residente permanente y te acompaña a todos lados. Su amor no mengua. Avanzá tranquilo, Dios es tu sol y tu escudo.
REFLEXIÓN – Podés ser dichoso, confiá en Dios.

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