5 de Septiembre – Zorras


¡Cazadnos las zorras, esas zorras pequeñas que destruyen las viñas; nuestras viñas están en cierne!” Cantares 2:15 (NVI)
Zorras
Quizá para nosotros, en pleno siglo XXI, este pedido de auxilio no tenga demasiado sentido. Pero para los judíos de esa época era una realidad cotidiana y preocupante. A las zorras de Palestina les gustaban mucho las uvas, eran una plaga para las viñas. Pero no eran el mayor problema, ya que por su altura podían tomar las uvas de la parte alta de las viñas.
El mayor problema eran las zorras pequeñas, las de menor altura que como no alcanzaban las uvas más altas, se dedicaban a roer el tronco del árbol, y en lugar de comer las uvas, secaban la planta. Por eso, los agricultores palestinos tenían mayor cuidado de las zorras pequeñas.
¡Qué gran enseñanza que nos dejan! Uno por lo general, cataloga sus actitudes según los parámetros del entorno en el que se mueve, y censura el asesinato porque todos lo ven mal, censura el robo porque todos lo ven mal, censura el vender drogas porque todos lo ven mal.
Pero se hace mucho más difícil tener la misma capacidad y claridad mental para censurar otras actitudes más cotidianas, más comunes, más habituales, que también son pecado. El consejo antiguo es cuidarnos de las zorras pequeñas, de estar atento a esas pequeñas actitudes que echan a perder la vida, porque el repetir una acción mucho tiempo, provoca acostumbramiento.
Recordá la primera vez que engañaste a tus padres, la vergüenza y el miedo que sentías al ser descubierto. Hoy ya es tan habitual, que no te importa. O la primera vez que rompiste el secreto de un amigo y lo divulgaste, el sentimiento de fracaso por haberle fallado. Hoy es tan común, que no te importa. No debemos medir el pecado por comparación con otros, debemos evaluarlo por la mirada de Dios.
Pensá en cada pequeña actitud, pensamiento o falta que haces a diario y que por ser tan común, no le das mayor importancia. Esas son las zorras pequeñas de tu vida que están minando la santidad de tu mente y de tu cuerpo. Recordá cómo te sentías la primera vez que pecaste haciendo eso y tratá de volver a sentir lo mismo, y arrepentite. Dios va a estar contento. Él desea tu completa santidad.
REFLEXIÓN – Cuidado, zorras trabajando.

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Responses

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  1. Excelente, hermano Andrés que el Señor te bendiga por esto, ya que no se oye a menudo estás cosas que son de la vida del creyente; si somos cuidadosos no sufriremos bajas.

  2. LA VIDA ME CAMBIO CUANDO RESIVI A JESUS EN MI CORAZON NO FUE FACIL PERO SI FUI CONSISTENTE Y SIGUI VALIENTE HAN VENIDO A CONFUNDIRME PERO ELLOS NO SABEN QUE YO CREO EN MI JESUS MI SALVADOR Y AQUI ESTOY CADA DIA MEJOR CON MI CRISTO EL TODO LO DA Y LO DIO POR CADA UNO DE NOSOTROS SI TU CRES EN JESUS POR TE QUEJAS PAPA TE AMA BENDICIONES FAMILIA EN JESUS ..

  3. Gracias por la información, muchas veces leemos la biblia pero no la desmenuzamos, como cuando comes una gran cena y poco a poco vas deleitándote en lo que saboreas, así debemos hacer con la palabra de Dios.
    Me parece espectacular recordar nuestra vida de santidad, limpiar nuestra vida y sacar esas zorrillas que nos impiden que el poder de nuestro Señor se manifieste en nuestro diario vivir. Bendiciones.