13 de Noviembre – Responsabilidad


Pero ellos, sin hacer caso, se fueron: Unos a sus labranzas, otros a sus negocios.” Mateo 22:5 (NVI)
Responsabilidad
Jesucristo quería enseñar que Dios había invitado a los judíos a formar parte de Su Reino y ellos lo rechazaron. En esta parábola figura la razón por la cual los invitados a la fiesta no asistieron. Las bodas judías eran distintas a las nuestras. Se invitaba a los comensales mucho tiempo antes, pero no se decía el momento en que se iba a celebrar el acontecimiento. Era una especie de sorpresa, inclusive algunos novios, buscaban el momento más inoportuno para avisar, para hacerlo más difícil.
Era una fiesta de 7 días en los que los invitados gozaban de todas las bondades de los anfitriones. Pero si no ingresaban cuando eran llamados, no había posibilidad de entrar luego.
Frente a tamaño evento, en el momento de comenzar la fiesta algunos no asistieron porque estaban ocupados. Hay que tener en cuenta que las ocupaciones eran perfectamente loables y buenas. Estaban ocupados con sus negocios y sus labranzas. No estaban haciendo nada indebido, sino solamente siendo responsables de sus obligaciones. Y no fueron a la fiesta. Cambiaron una fiesta por sus responsabilidades y obligaciones.
Hoy en nuestro agitado siglo XXI, vivimos muy apurados, con muchas obligaciones, con poco tiempo, y muchas veces tenemos esta disyuntiva. Dios nos invita a la fiesta de su comunión, pero estamos muy ocupados para asistir. Estamos haciendo algo bueno, quizá el trabajo o el estudio (hay un examen cerca), quizá un familiar que está en casa (justo en el momento de la reunión), quizá el techo que gotea y hay que arreglarlo. Todas son cosas buenas que debemos y podemos hacer.
Pero el peor error de la vida es cambiar lo bueno por lo mejor. Ese es el mayor peligro contra la excelencia, y Dios nos pide excelencia. Es cierto que hay muchas responsabilidades, pero tener el momento devocional cada día, orar con ganas, asistir a las reuniones de enseñanza para aprender, participar de la reunión de la Cena el domingo, son las fiestas a las que Dios permanentemente nos invita.
Hoy es el mejor día para hacer un cambio de actitud, y volver a elegir lo excelente por sobre lo bueno. Porque Dios es excelente. Al momento de elegir, elegí lo mejor.
REFLEXIÓN – Los Nº 1 nunca ponen excusas.

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