7 de Enero – Nube


“y la séptima vez el criado le informó: Desde el mar viene subiendo una nube. Es tan pequeña como una mano. Entonces Elías le ordenó: Ve y dile a Acab: “Engancha el carro y vete antes de que la lluvia te detenga.” 1 Reyes 18:44 (NVI)
Nube
Veo una nube, fue la frase del cansado siervo ante los requerimientos del profeta. Había subido a la cima del monte 7 veces. Y le parecía que todo era inútil. No había llovido por 3 años. Estaba todo recontra seco y el hambre era terrible en la región. No había ganado, no había cosechas, no había líquido en los causes secos de los ríos. No llovía porque Elías había dicho que no iba a llover.
La séptima vez que Giesi sube al monte ve a lo lejos una pequeña nube del tamaño de una mano. El cielo celeste profundo desde hacía tantos meses seguía tan cerrado como siempre. Esa manchita no significaba nada. Mientras bajaba a darle la noticia al profeta, ya estaba molesto porque pensaba que tendría que subir de nuevo. Demasiado calor y demasiada sed para tanto esfuerzo. Y todo para nada.
Pero cuando el criado dio el informe, la cara de Elías cambio radicalmente. Todos esperaban agua, Elías también. Y mientras Giesi veía solo una pequeña nube, el profeta de Dios vio la lluvia torrencial que estaba llegando. Algunas horas más tarde estaban ambos chapoteando en el barro, debajo de la tan esperada lluvia, refrescándose como soñaban.
¿Qué estás esperando desde hace tanto tiempo? ¿Qué te gustaría a lo lejos? Esa pequeña nube que parece no ser nada, es la lluvia de Dios. El criado no pudo verlo. Estaba demasiado cansado, enojado y sediento para ver otra cosa que su realidad negativa y seca. Elias vio el diluvio que venía.
Tal vez hoy estás como Giezi, quejandote por lo que no tenés y estás esperando. Levantá la mirada para observar el cielo. Los hombres de fe ven la lluvia que viene aunque los demás vean solo una pequeña nube. Dios es fiel y siempre cumple. Dios sabe de tu necesidad y quiere suplirla. La nube está llegando. Tal vez sea este año, estás avisado.
La lluvia de bendición de Dios está cerca. Mirá con los ojos de Elías que pudo verla aun cuando no estaba visible. Dios siempre responde.
REFLEXIÓN – Mirá la nube.

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