Cambia tus dudas por la confianza en Dios

Dios está contigo ahora. Él te acompaña y te lleva de Su mano poderosa.
A pesar de tus lágrimas, a pesar de tus dudas y flaquezas, Él todavía está contigo. Y te lo recuerda en Su palabra por medio de lo que escribió el apóstol Pedro:

“Por eso, alégrense, aunque sea necesario que por algún tiempo tengan muchos problemas y dificultades. Porque la confianza que ustedes tienen en Dios es como el oro: así como la calidad del oro se prueba con fuego, la confianza que ustedes tienen en Dios se prueba por medio de los problemas. Si ustedes pasan la prueba, su confianza será más valiosa que el oro, pues el oro se puede destruir. Así, cuando Jesucristo aparezca, hablará bien de la confianza que ustedes tienen en Dios, porque una confianza que se ha probado tanto merece ser muy alabada.
Aunque nunca hayas visto a Jesucristo, lo amas y crees en él, y tienes una alegría tan grande y hermosa que no puede describirse con palabras. Vives alegre porque ya sabes que Dios te salvará, y por eso confías en él”. 1 Pedro 1:6-9 (TLA)

Y por eso es que puedes orar como el salmista:

“Cuando me encuentro en problemas, tú me das nuevas fuerzas. Muestras tu gran poder y me salvas de mis enemigos”. Salmos 138:7 (TLA)

Mira lo que te recuerda Jesús en este día:

“No se turbe su corazón. Ustedes creen en Dios; crean también en mí. La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da. No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo.” Juan 14:1 y 27 (RVC)

El apóstol Pablo sabía mucho de las pruebas, tuvo muchas experiencias difíciles, pero aun así declaró:

“Por  eso, aunque pasamos por muchas dificultades, no nos desanimamos. Tenemos preocupaciones, pero no perdemos la calma. La gente nos persigue, pero Dios no nos abandona. Nos hacen caer, pero no nos destruyen”. 2 Corintios 4:8-9 (TLA)

“Por eso, no dejes de confiar en Dios, porque sólo así recibirás un gran premio. Sean fuertes, y por ningún motivo dejen de confiar cuando estén sufriendo, para que así puedan hacer lo que Dios quiere y reciban lo que él les ha prometido”. Hebreos 10:35-36 (TLA)

Por eso, «Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas.» Proverbios 3:5-6 (RVC)

“Todos ustedes, los que confían en Dios, ¡anímense y sean valientes!” Salmos 31:24 (TLA)

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