El Gozo de Dios para Perseverar en este Nuevo Año

Después de tomarnos unos días de descanso en familia y reponer fuerzas en este comienzo de año, quería recordarte que el gozo del Señor es tu fortaleza! (Nehemías 8:10)

Todos los días nos enfrentamos con problemas que de a poco intentan apagar el gozo que Dios derramó en nuestros corazones, pero mira lo que dijo el apóstol Pedro:

“Por la fe que ustedes tienen en Dios, él los protege con su poder para que alcancen la salvación que tiene preparada, la cual dará a conocer en los tiempos últimos. Por esta razón están ustedes llenos de alegría, aun cuando sea necesario que durante un poco de tiempo pasen por muchas pruebas. Porque la fe de ustedes es como el oro: su calidad debe ser probada por medio del fuego. La fe que resiste la prueba vale mucho más que el oro, el cual se puede destruir. De manera que la fe de ustedes, al ser así probada, merecerá aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo aparezca.
Ustedes aman a Jesucristo, aunque no lo han visto; y ahora, creyendo en él sin haberlo visto, se alegran con una alegría tan grande y gloriosa que no pueden expresarla con palabras, porque están alcanzando la meta de su fe, que es la salvación”. 1 Pedro 1. 5-9 (DHH)

Y Pablo hoy te recuerda: “Estén siempre llenos de alegría en el Señor. Lo repito, ¡alégrense! Que todo el mundo vea que son considerados en todo lo que hacen. Recuerden que el Señor vuelve pronto. No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho.

Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús”. Filipenses 4:6-8 (NTV)

“Así, aunque llenos de problemas, no estamos sin salida; tenemos preocupaciones, pero no nos desesperamos. Nos persiguen, pero no estamos abandonados; nos derriban, pero no nos destruyen.
Por eso no nos desanimamos. Pues aunque por fuera nos vamos deteriorando, por dentro nos renovamos día a día. Lo que sufrimos en esta vida es cosa ligera, que pronto pasa; pero nos trae como resultado una gloria eterna mucho más grande y abundante. Porque no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve, ya que las cosas que se ven son pasajeras, pero las que no se ven son eternas”. 2 Corintios 4:9,16-18 (DHH)

¡No desmayes todavía! ¡No bajes los brazos! Tienes una promesa de parte de Dios, así que no la dejes escapar. No pienses que tu situación no tiene arreglo, porque Dios está contigo acompañándote a cada paso que das. Que Su palabra te dé el aliento que necesitas y puedas decir como el salmista: «Cuando la presión y el estrés se me vienen encima, yo encuentro alegría en tus mandatos.» Salmos 119:143 (NTV)

“Así que no pierdas la confianza, porque ésta será grandemente recompensada. Necesitas perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, recibas lo que él ha prometido”. Hebreos 10: 35-36 (NVI)

 

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