12 de Octubre – Hechos


Asa hizo lo recto antes los ojos de Jehová, como David, su padre, porque expulsó del país a los sodomitas y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho.” 1 Reyes 15:11-12
Hechos
Todos necesitamos un modelo para imitar. Cada uno toma el ejemplo que mejor le parece, puede ser un deportista, un músico, un político. Es necesario siempre tener un líder a quien imitar. Lamentablemente, siempre se copia más fácil los malos ejemplos. Eso le pasó al pueblo de Judá. Durante muchos años vivieron copiando las malas costumbres de sus vecinos, alejándose de Dios y pecando. Incluso llegaron a practicar la sodomía. Todo iba de mal en peor, hasta que apareció Asa.
Un líder genuino es aquel ser humano que tiene limitaciones y un gran potencial para amar a Dios y servir al prójimo. Un líder no es perfecto, pero camina en integridad a pesar de los obstáculos. Asa fue el líder que Judá necesitaba para volver a los caminos de Dios. No fue nada fácil, tuvo que luchar con mucha resistencia; y seguramente, tocó muchos intereses de muchos poderosos, personas influyentes y adineradas.
Pero para él lo más importante era obedecer a Dios, y así lo hizo y el pueblo lo siguió, tomó su ejemplo y volvió a Dios. ¿A quién estás mirando hoy? ¿Quién es tu modelo? No es fácil encontrar buenos modelos para imitar. El líder de esta nueva generación y de este nuevo milenio debe ser un hombre o una mujer que obedezca la Biblia, tierno y amable con cada persona buena pero firme con el pecado.
Deberías buscar de imitar los buenos ejemplos, los valientes que frente a esta sociedad pecadora tienen el coraje de defender los principios de Dios. Puede ser que no tengas las condiciones de un líder, pero eso no es excusa para no tener una conducta intachable.
Si tenés condiciones de líder, si tenés la capacidad de mover y convocar a tu grupo de amigos, tu responsabilidad es doble porque tenés que mirar por tu propia vida, y también por quienes te están observando. Deben ver en tu vida un ejemplo a seguir, una luz que ilumina el camino, una señal clara. Hoy hacen falta líderes cristianos. Hoy hace falta que seas un ejemplo.
REFLEXIÓN – Tus hechos gritan tan fuerte que no escucho lo que dicen tus palabras.

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