23 de Julio – Fruto

“Yo, el Señor, escudriño el corazon, pruebo los pensamientos, para dar a cada uno segun sus caminos, segun el fruto de sus obras.” Jeremías 17:10
Fruto
Tengo en mi casa un limonero con espinas. Durante toda mi vida, como vivi en departamento, comparaba la fruta en la verduleria. No tenía otro lugar donde conseguir frutas. Asi que era normal comprar lo que deseaba. Cuando nos mudamos a la casa nueva, ademas del pasto del jardin que aprendi a cortar, me encanto la idea de tener un limonero.
Ahora intensificamos esta costumbre argentina de comer milanesa y ponerle limon. Y los limones que usamos los saco de mi arbol. Tienen mucho más jugo que los comprados y son más ricos. Es agradable ir al jardin y sacar el limon para ponerle a la milanesa. Tiene otro sabor la comida, cuando el fruto que uso, es de mi jardin.
Gratifica ver la planta con frutos. Vamos a ver que pasa en verano cuando ya no sea epoca de limones. Pero ahora, es muy agradable ir a buscarlos. Cuando cortaba el limon en casa, pense en Dios y los frutos. ¡Cuanto le debe gustar a Dios visitar el jardin de nuestra vida y ver el fruto que estamos dando!
Él es el perfecto labrador y trabaja cada dia para mejorar la huerta de nuestra vida. Desea poder ver los frutos de su trabajo en nosotros y disfrutar del mismo. Somos su jardin y El tiene derecho a buscar su fruto. Lo más maravilloso de Dios es su generosidad.
Yo nunca le agradeci al limonero que me diera los limones. Simplemente los agarro y los uso. Dios en cambio, tiene otra forma de actuar. Dice Jeremias que cuando Dios visita el jardin de tu vida, y disfruta del fruto que estas dando, es tan bueno que tambien te recompensa.
Dios no es deudor de nadie. Sabe del esfuerzo que cuesta ser un cristiano fiel y mantener los principios de la Biblia cuando todo el resto se deleita en romper las reglas de Dios.
Él sabe lo difícil que es mantenerse santo en medio de tanta pornografia, no colgarse del cable auque todos lo hagan, llegar virgen al matrimonio, no faltar al trabajo o llegar tarde, no drogarse, evitar la mentira en este mundo corrupto, matar la indiferencia y sentir pasion por Dios.
Dios conoce el costo de tu esfuerzo y por eso te recompensa.
REFLEXIÓN – Tu fruto tiene premio.

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