23 de Septiembre – Mayor


Cuando Roboam consolidó el reino, dejó la Ley de Jehová y todo Israel con él.” 2 Crónicas 12:1 (NVI)
Mayor
Los malos ejemplos siempre se copian mucho más rápido porque son siempre fáciles de copiar. Esto le pasó a Roboam, el hijo de Salomón. El hombre que había heredado el reino más rico, sólido y poderoso de la tierra y que había crecido a los pies del más sabio de la tierra, pero fue un hombre marcado por los fracasos.
Cuando comienza su reino, por una mala decisión, el pueblo se divide y solo puede retener a 2 de las 12 tribus de Israel. Con el reino dividido, comienza un plan para consolidar lo que le quedaba. Sabía que con Dios de aliado, todo era factible. Siendo fiel a los mandamientos de Dios, logra consolidar su poder, y su reino crece.
Con el crecimiento del reino, se incrementan los ingresos, el poder y la economía. Hasta que un día, Roboam mira todo, y se da cuenta que había progresado mucho.
Entonces comete otro lamentable error. Deja la ley de Dios. Había prosperado y estando en la cima del poder, se olvida de Dios. Hay un gravísimo peligro en la prosperidad. Cuando estamos tristes y angustiados, buscamos a Dios solicitando ayuda y consuelo. Pero cuando las cosas andan bien, cuando hay dinero en el bolsillo, tenemos trabajo y salud, y podemos cambiar el auto y la computadora, puede ser que nos pase como a Roboam, y nos olvidemos de Dios.
Pensamos mucho en el fruto de la prosperidad, y nos olvidamos del origen de la prosperidad. Si hoy tenés algo, es porque Dios te permitió tenerlo.
Por eso en lugar de alejarnos y olvidarnos de Dios, cuantas más bendiciones tengamos y cuanto mejor estemos, deberíamos ser más agradecidos y más fieles a Dios.
Hay muchos ojos que te están mirando, nada de lo que hacés pasa desapercibido. Si te alejás de Dios, si tu conducta cambia y tu agradecimiento y reconocimiento por las bendiciones de lo alto, se acaban; si tu pie se aleja del camino, es muy probable que tu conducta lleve a otros por el mismo camino, porque los malos ejemplos se copian rápido.
Dale gracias a Dios por todo lo que tenés y reconocé que todo viene de Su Mano. Es la mejor manera de mantenerte próspero y fiel.
REFLEXIÓN – A mayor fidelidad, mayor prosperidad.

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