27 de Octubre – Solo

“Hablen y presenten sus pruebas, consúltense, si quieren unos con otros: ¿Quién las anuncio desde hace tiempo? ¿No fui acaso Yo, el Señor? Y No hay Dios fuera de mí. Fuera de mi no hay Dios victorioso y salvador.” Isaías 45:31

Solo

Los seres humanos tenemos la capacidad para confundirnos y pensar que estamos haciendo lo correcto. Nos auto convencemos que nuestro pensamiento es perfecto e inequívoco. Pero muchas veces, aunque hay ciertos indicios de verdad, nuestra conclusión es equivocada. Y nuestra decisión posterior nos lleva al fracaso.

Esto le pasaba al pueblo de Israel en tiempos de Isaías. Hacia ya muchos años que se habían alejado de Dios. Desde los días gloriosos del rey Salomón, el pueblo había dividido su corazón entre Dios y los dioses de los pueblos vecinos.

Y a Dios no le gusta compartir su lugar con nadie. Después de enviar a muchos profetas para que cambien de conducta, comienza a cumplir lo que había prometido a Moisés antes de entrar en la tierra prometida. Si el pueblo era obediente, Dios lo iba a bendecir. Pero si le daban la espalda a Dios, y lo desobedecían, entonces iba a caer sobre ellos maldición, problemas, persecución, hambre, guerras, muerte, enfermedades, perdidas materiales, destrucción.

Miraron a su alrededor y vieron que sus vecinos que adoraban a otros dioses la pasaban mejor, y entonces pensaron: Es mejor dejar a Dios, y adorar a estos dioses. A ellos les va mejor que a nosotros. Y así lo hicieron.

Se confundieron y pensaron que estaban haciendo lo correcto. Pero fue un nuevo error. Por eso Isaías les reclama que vuelvan a pensar. Dios vuelve a sacar su chapa de Dios y les recuerda todo lo que había hecho. Les vuelve a decir de su Poder, de su Autoridad, de su Eternidad, de su Soberanía, de su Perfección.

Tal vez estas mirando a los costados y pensás que Dios no te responde. No te confundas. El sigue siendo Dios. No hay otro como El. No hay nadie como El. No hay Dios fuera de Dios. No hay nadie que se compare con El. Más allá de los problemas o de las decepciones, Dios sigue siendo Dios. Y sigue teniendo el control.

Hoy nos llama a la reflexión, para volver a adorarlo. No por lo que nos da, sino por lo que es. Dios, sigue siendo Dios.

REFLEXIÓN – No hay más. Hay uno solo.

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