30 de noviembre – Interés

“Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe.” Gálatas 6:10 (NVI)
Desde hace algunos años, los programas televisivos en Argentina han utilizado la votación del público como forma de elegir finalistas en distintos concursos, de las más variadas disciplinas, que eligen a su ganador mediante el voto telefónico. Para llegar a ser el ganador no importa quién es el mejor del certamen, sino quien pueda conseguir la mayor cantidad de conocidos que lo voten. Es complicado juzgar la equidad o la eficacia de este modelo para medir. Pero es efectivo. Por lo general, me mantengo al margen de tales concursos.
Pero recibí un mail de un amigo cristiano de México que decía:
Los invito a que voten por el hijo de un buen amigo, David Jaime Elizondo. El está entre los 8 finalistas del Teleton. En el link pueden conocer su historia. He aquí el comentario de su papá:
“Estimados amigos, Como uds. saben, Jimmy ha pasado un difícil tiempo desde hace 5 meses, luchando contra la leucemia, pasando muchos días en el hospital recibiendo fuertes tratamientos de quimio, y después recluido en casa muchos otros días, pues sus defensas estaban bajas. Gracias a Dios Jimmy se está recuperando y hoy disfruta de uno de sus mas recientes logros, “EL HABER SIDO SELECCIONADO COMO UNO DE LOS GRANDES TALENTOS MEXICANOS DEL TELETON” Jimmy fue la única persona con Síndrome de Down seleccionada entre 140 personas de todo el país, por su talento y destreza para tocar su instrumento favorito. Voten por él por favor, les lleva menos de un minuto. Gracias, Ricardo Flores.”
Tal vez me pegó más fuerte por ser un papá con un hijo discapacitado y porque sé lo que cuesta sobrellevar cada día lo diferente. Pero me hizo pensar, en el concepto de globalización respecto de la Iglesia de Cristo. Apenas si nos preocupamos por quien comparte el banco de nuestra iglesia cada domingo. Apenas si lo llamamos una vez por semana para ver cómo anda. ¡Mucho menos nos vamos a preocupar por el misionero que está en Singapur o en Marruecos predicando el evangelio a riesgo de perder su propia vida!
Hoy podemos comenzar a cambiar, y a interesarnos por lo que pasa más allá de nuestro ombligo. Buscá un misionero por quien orar y a quien apoyar. Y votá por Jimmy.
REFLEXIÓN – Mostrá interés.

Artículos relacionados