Cuando Las Pruebas No Tienen Sentido

¿Alguna vez has sentido frustración por una situación que parecía no tener sentido?

«Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada».
Santiago 1:1-4 (NTV)

Quiero contarte algo… charlando con un amigo, me contó que había estado estudiando mucho para un examen final, pero cuando finalmente llegó el momento de saber la nota final, se enteró de que no había aprobado. Me dijo que ese día estuvo enojado, desilusionado, y frustrado, no entendía por qué, si había estudiado tanto!

Pero al presentarse nuevamente para rendir, el mismo profesor que le tomó el examen, le ofreció trabajo en ese preciso momento! Con esto quiero resaltar que hay cosas que en un principio parece que no tienen sentido y nos hacen sentir deprimidos y enojados, pero solo es cuestión de tiempo para que Dios nos muestre su perfecta voluntad.

Esto mismo fue lo que le sucedió a José, hijo de Jacob. Él fue expulsado de su familia por sus hermanos, fue vendido como esclavo, acusado injustamente de abuso, puesto en la cárcel a pesar de su inocencia e intachable conducta… y justo cuando parecía que ya nada podía salir bien, termina siendo el segundo en autoridad de todo Egipto, después del faraón.

Lo que te acabo de mencionar en 7 segundos, es una historia fascinante que  puedes leer en los capítulos 37 al 45 de Génesis.

Al final de la historia, y cuando se reencuentra con sus hermanos, José reconoce el propósito de Dios:

«Pero ahora, por favor no se aflijan más ni se reprochen el haberme vendido, pues en realidad fue Dios quien me mandó delante de ustedes para salvar vidas. Fue Dios quien me envió aquí, no ustedes. Él me ha puesto como asesor del faraón y administrador de su casa, y como gobernador de todo Egipto.» Genesis 45:5,8 (NVI)

«Por lo tanto, no desechen la firme confianza que tienen en el Señor. ¡Tengan presente la gran recompensa que les traerá! Perseverar con paciencia es lo que necesitan ahora para seguir haciendo la voluntad de Dios. Entonces recibirán todo lo que él ha prometido».
Hebreos 10:35-36

Recuerda que tenemos una esperanza que no nos va a fallar!

«Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios. También nos alegramos al enfrentar pruebas y dificultades porque sabemos que nos ayudan a desarrollar resistencia. Y la resistencia desarrolla firmeza de carácter, y el carácter fortalece nuestra esperanza segura de salvación. Y esa esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor.« Romanos 5.2-5 (NTV)

Al reflexionar sobre las palabras de Santiago, la historia de José y las promesas de Dios en Romanos y Hebreos, es claro que nuestras pruebas y tribulaciones no son en vano.

Así que, mientras enfrentas los desafíos de cada día, recuerda que en cada situación, Dios está obrando para tu bien, como dice Romanos 8:28:

«Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales él ha llamado de acuerdo con su propósito.«

Que esta verdad nos llene de ánimo y nos impulse a seguir adelante con esperanza, confiando en que, al final, veremos la bondad y la fidelidad de Dios manifestadas en nuestras vidas.

 

Artículos relacionados

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *