20 de Junio – Bandera


Aquis respondió a David: Sé que has sido bueno ante mis ojos, como un ángel de Dios; pero los príncipes de los filisteos me han dicho: No venga con nosotros a la batalla.” 1 Samuel 29:9 (NVI)
Bandera
Hoy se recuerda la muerte de Manuel Belgrano, el creador de nuestra bandera nacional. Belgrano la creó para darle a sus soldados un estandarte que los identificara al momento de la lucha, para darles un sentido de patriotismo y unidad.
David no tenía bandera en el ejército de Aquis. Era un prófugo de Saúl y en Israel lo estaban buscando para matarlo, así que se esconde en el pueblo de los filisteos. Estos eran naturalmente, enemigos de Israel. A pesar de su origen, el rey Aquis confía en David y lo pone como responsable de una de sus bandas armadas. Aunque estaba colaborando con sus enemigos, actuaba siempre con eficiencia, pero los filisteos deben pelear contra Saúl y Aquis lleva también a David.
El hombre que había matado al paladín filisteo Goliat ahora estaba dentro de las tropas filisteas. Es decir, los filisteos tenían como soldado al que había sido su enemigo. Afortunadamente, como todos lo identificaban como un israelita, el rey Aquis envía a David y a sus hombres de vuelta a la ciudad. De esta forma le hizo un gran favor a David ya que hubiera sido terrible para él enfrentarse a la situación de tener que pelear y matar a compatriotas suyos.
Muchas veces nos ponemos en la misma situación que David. Nos encontramos compartiendo actitudes, momentos, ideas o salidas con el enemigo, y por la razón que sea intentamos justificarnos, pero en realidad, estamos siendo infieles.
Dios nos llama a la santidad. Hay veces que ignoramos el llamado y preferimos salir con compañeros del colegio o del trabajo y hablar como ellos hablan, mirar lo que ellos miran y hacer lo que ellos hacen. A veces, por vergüenza. Si todos hablan de infidelidad, no defendemos la fidelidad en el matrimonio o en el noviazgo. Si hablan de sexo libre, no defendemos la santidad sexual que Dios exige.
Dios nos reclama una actitud valiente. No importa cuál sea tu entorno, Dios espera que seas una bandera cristiana. Lo mejor para eso es siempre aclarar de antemano cuál es nuestra posición. Aunque se burlen o nos desprecien, siempre es más conveniente dejar bien en claro lo que creemos. Dios no desea hijos de incógnito.
REFLEXIÓN – Solo el valiente marca la diferencia.

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