4 de Enero – Río

«¿Acaso los ríos de Damasco, el Abaná y el Farfar, no son mejores que toda el agua de Israel? ¿Acaso no podría zambullirme en ellos y quedar limpio? Furioso, dio media vuelta y se marchó.» 2 Reyes 5:12

Río
“Comenzó hoy en la India la segunda mayor concentración religiosa del mundo.Una multitud de peregrinos hindúes tomaron hoy un baño sagrado en la confluencia de los ríos Ganges, Yamuna y Saraswati. La ceremonia, es el comienzo de la segunda mayor concentración religiosa del mundo, que se celebra en Allahabad en la India, cada seis años. Los peregrinos y «kalpavasis», que mantendrán un mes de penitencia y ayuno, comenzaron las lavativas durante la madrugada. Según las autoridades, la tradicional fiesta atraerá durante este mes a más de ocho millones de personas. El festival del «Ardh Kumbh» se celebra en la que confluyen tres importantes ríos sagrados indios, el Yamuna, el Ganges y el Saraswati, y donde, de acuerdo con la tradición hindú, cae néctar procedente de las manos de los dioses.
Para los hindúes, los dioses y demonios acordaron hace miles de años compartir el néctar sagrado, pero los demonios robaron la vasija que lo contenía. Entonces, la tradición indica que comenzó entre ambos bandos una batalla de 12 días, durante la cual se derramó parte del néctar sobre cuatro enclaves de la India.”
Esta nota salió en el diario Clarín, (Argentina). Y se calcula que más de 8 millones de personas se van a bañar en uno de los ríos más sucios del mundo, para obedecer ciertos ritos religiosos. Algo similar le había pedido Eliseo a Naamán para ser limpiado de su lepra. Y este poderoso general se sintió ofendido del método propuesto. Para él había otros métodos mejores. Sus propios métodos.
Frente a este enojo, es enorme el consejo que le dieron sus siervos, cuando le dijeron; Si te hubieran mandando a hacer algo complicado, ¿no lo hubieras hecho? Con más razón, debería hacer esto que es tan simple y quedaría sano de su lepra.
Hoy padecemos el mismo mal que Naamán. Tenemos la lepra del orgullo al pensar que tenemos siempre mejores métodos que Dios para hacer las cosas. Es tiempo de bajarnos del caballo y reconocer su Soberanía. Si 8 millones de hindúes pueden bañarse en el Ganges, vos podés obedecer a Dios en lo que te pide. No te encapriches con tus métodos, usá los de Dios.
REFLEXIÓN – No es complicado, ¿podrás hacerlo?

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