6 de Febrero – Examen


“Pero yo estoy a punto de caer y mi dolor está delante de mí continuamente. Por tanto, confesaré mi maldad y me entristeceré por mi pecado.” Salmos 38:17-18 (RVR)
Examen
Hoy vemos con creciente preocupación que cada vez hay menos conciencia. Las personas actúan sin importales las consecuencias de sus actos. Y no hay ningún remordimiento por las malas acciones. A nadie le importa nada. Solo se vive el presente.
Hoy los delincuentes son cada vez más jóvenes y cada delito es una amenaza de muerte. Ya no solo te roban, sino que te lastiman y hasta te matan para robarte. Aun aunque no te resistas al asalto.
Los valores están cambiados, y las personas que no son delincuentes sino “aparentemente normales”, ya toman como propias y aceptables conductas que están en contra de las verdades de la Biblia.
Hoy es normal mentir, traicionar, engañar, ser infiel, tener sexo fuera del matrimonio, leer revistas en privado que no leeríamos frente al pastor, hacer una doble vida (mostrando una cara en la iglesia y otro en la vida cotidiana), y la lista sería interminable.
Claro que lo que vemos en el otro como una falta grave y un síntoma de hipocresía, en nosotros está justificado. Y desarrollamos una enorme capacidad para defender lo que hacemos, aunque sea pecado.
Hoy el salmista nos propone mirarnos con honestidad y enfrentar nuestros actos a la verdad inmutable de la Biblia. Frente a Dios no hay ambigüedades, no hay grises. O es pecado o está bien.
Puede ser que ya no te entristezca cometer algún pecado porque es algo habitual hacerlo. Y lo común va limando la conciencia. Puede ser que después de tanto autojustificarte, inclusive creas que lo que hacés no es pecado.
Dios te pide que examines tus acciones, dichos y pensamientos a la luz de la Santa Biblia, y que con honestidad revises tu vida.  El dolor del salmista por sus errores era producido por la conciencia de haber fallado frente a Dios, porque tenía presente cuáles eran Sus Exigencias, y en qué había fallado.
Hoy es el mejor momento para tomar conciencia, hoy es el mejor momento para arrepentirte de tus pecados cotidianos, que aunque te parezcan chiquitos, para Dios son pecados. Hoy es tiempo de ponerte triste por tus faltas.
REFLEXIÓN – Para tener conciencia hay que hacer un examen a conciencia.

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